Vida del Partido

ANALISIS POLITICO

 

Contradicciones en las élites

Peligrosa mezcla en la “revolución ciudadana”: derechización más prepotencia

A la Comunidad Universitaria

¿Quién es el responsable de la violencia en la Universidad Central?

Defender el Proyecto

Los Ecuatorianos en el Exterior al Sr. Presidente de la República

De parecidos y coincidencias

¿A dónde va, Presidente?

La UNE

VIVA EL PARO

No permitamos la libertad de insulto y mentira

Respuesta a artículo de la Revista SOHO

Nuestro compromiso es con el cambio

El imperialismo desestabiliza la Región

‘Speak softly and carry a big stick…’


 

El imperialismo desestabiliza la Región

Geovanni Atarihuana Subdirector Nacional del MPD

 

El cambio en la correlación de fuerzas operado en América Latina, el desarrollo de la tendencia de cambio y el avance de las fuerzas de izquierda, la existencia de gobiernos alternativos en varios países, obligan a los EE.UU. a replantearse su estrategia de dominación, no sólo de lo que ellos consideran su “patio trasero” sino asegurar para sí  las mayores reservas de agua dulce, hidrocarburos y biodiversidad del planeta.

La contraofensiva político-militar del imperialismo norteamericano contra los pueblos latinoamericanos, intentando frenar el proceso de cambio  y mantener su hegemonía en la región está en marcha. El acuerdo entre Uribe y Obama para instalar bases militares norteamericanas en Colombia, devela la política intervencionista de la Casa Blanca  y  por supuesto el papel de perro guardián que asumen las oligarquías.

 

Este acuerdo militar, bajo la fachada de cooperación bilateral en la lucha antidroga y antiterrorista, cumple varios  propósitos en la estrategia general de los yanquis.
a) Enfrentar y derrotar a la insurgencia colombiana. Es evidente que pese a los últimos golpes y a los cantos de  victoria del gobierno colombiano, las fuerzas insurgentes (FARC-EP, ELN, EPL) mantienen su operatividad. Luego de diez años del PLAN COLOMBIA, el mayor ejército de Sudamérica, con el apoyo material y militar yanqui (10 mil millones de dólares en ayuda norteamericana) no ha podido derrotar a la guerrilla. A Uribe le quedó grande la guerra y ahora necesita más refuerzos. En ese objetivo el Pentágono legalizará, reforzará y ampliará sus presencia hasta en 8 bases en Colombia: Malambo, Palanquero, Apiay, Tolemaida, Larandia, Bahía Málaga, Cartagena y San José del Guaviare en la frontera con Brasil, En la guerra contra el pueblo colombiano los militares yanquis gozarán de inmunidad, no podrán ser juzgados, lo que hace prever las masacres y crímenes que preparan.
 b) Presionar y amenazar a los gobiernos democráticos y progresistas.  El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, acaba de reconocer que la base de Palmerola en  territorio hondureño donde opera la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo de los EE.UU, fue utilizada por los militares golpistas para trasladar a Manuel Zelaya. Este hecho confirma el rol que juegan  las bases norteamericanas en el plan de conspiración que empuja el imperialismo contra los gobiernos alternativos. El golpe de Honduras es, sin duda, una advertencia para los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Cabe anotar que para el 2010 el Departamento de Estado y la USAID destinarán 2 mil 200 millones de dólares para promover “la democracia” en la región, es decir financiará a los sectores de oposición, separatistas y demás conspiradores.
c) Usar a Colombia como cabeza de playa para intervenir en la región. Aunque el subsecretario de Defensa de EEUU nos jure que “no va a haber ninguna invasión” los hechos apuntan a lo contrario. El bombardeo de Angostura del 2008 reafirmó la plena vigencia de la doctrina nazi de “guerra preventiva” y la “extraterritorialidad de la lucha contra el terrorismo” que sustentan los gringos y su lacayo Uribe. Por ello no es exagerado afirmar que soplan vientos de guerra de agresión imperialista contra nuestros pueblos.
 Luego de la salida, por presión popular, de la base yanqui de Manta, los norteamericanos se ven obligados a modificar su dispositivo sobre la región. Las bases en Colombia serían adecuadas para ser centro de operación de los aviones AWACS, que pueden sobrevolar varios países del continente sin ser detectados por los radares, y de  C-17, destinados al transporte masivo de tropas a cualquier país de sur y Centro América. Este dispositivo se complementa con otras bases en el Caribe, Centro y Sudamérica, además de la presencia de la IV Flota Naval estadounidense en nuestros océanos.

Sin embargo los planes imperialistas tienen tropiezos. En la última reunión de la UNASUR en Quito, Chávez, Evo Morales y el Presidente Correa denunciaron la presencia de las bases como un peligro para la estabilidad de la región, con distintos matices otros presidentes han manifestado su preocupación. Tanto que se convocó una cumbre de emergencia en Bariloche, Argentina  el 28 de agosto para tratar expresamente el tema. Pero sobre todo los pueblos latinoamericanos estamos alerta y nos movilizaremos para denunciar los planes de agresión del imperialismo yanqui. En todo el continente, el propio pueblo colombiano y demás pueblos, levantamos la consigna de FUERA YANQUIS de AMERICA LATINA.

 

 

indice

 


 

Nuestro compromiso es con el cambio

 

Desde la formación de nuestro Partido, nuestro objetivo es la Patria Nueva, el Socialismo, es el cambio que anhela nuestro pueblo. Con esa mira puesta hemos venido actuando en la política nacio­nal y por ello hemos tenido el respaldo y el cariño de la juventud, los trabajadores y los pueblos del Ecuador.

El escenario de nuestra acción permanente han sido las calles y plazas del país, el Parlamento, los municipios y consejos provinciales, las aulas escola­res y los sindicatos. Nuestro Partido, el Movimiento Popular Democrático estamos en los puños de las reivindicaciones populares, en el debate altivo y consecuente.

Las propuestas las hemos venido labrando y con­quistando victorias. Mejores condiciones de vida y trabajo, por los derechos laborales, libertad de orga­nización y huelga, por la tierra para quien la trabaja, por una educación gratuita y de calidad, por la parti­cipación plena de la juventud y la mujer en la política del país, por una plena soberanía, no al TLC, a las bases de Manta, etc., han sido banderas de lucha que ahora se han cristalizado en la Nueva Consti­tución.

Por ello es que en la actualidad seguimos luchan­do porque estas aspiraciones sean una realidad y se cumpla a cabalidad la Constitución aprobada por el pueblo. Vamos a seguir por la misma ruta trazada en las calles y plazas donde nos hemos forjado, en la Asamblea, en los municipios y consejos provinciales, en las juntas parroquiales seguiremos defendiendo los intereses de los explotados. Siempre hemos sido atacados por la derecha y el imperialismo, y ahora que hay un proceso de cambio, más que nunca los enemigos de los pueblos y del país van a continuar tratando de separarnos de nuestro pueblo, pero no lo van a conseguir, porque sus anhelos de cambio es nuestro compromiso y por ellos, por nuestros héroes caídos en combate, por la Patria Nueva y el Socialis­mo continuamos adelante.

 

 

indice


 

‘Speak softly and carry a big stick…’

 

Por: Guido Proaño A. / Opción

 

“Hablar suavemente y llevar un gran garrote, así llegarás lejos”. El proverbio es de África occidental, pero lo asumió el ex presidente estadounidense Theodore Roosevelt como lema de la política interna y externa del imperialismo yanqui. Barack Obama tiene presente esa máxima y la aplica, combina un discurso “dulcificado” mientras continúa sembrando bases militares y ensaya golpes de Estado en América Latina.

 

 

En esta región, los Estados Unidos mantiene diecisiete instalaciones militares como las  bases de Tres Esquinas (Colombia), Guantánamo (Cuba), Soto Cano (Honduras); los  Puestos de Seguridad en Comalapa (El Salvador), Reina Beatriz (Aruba), Hato Rey (Curazao). Con la decisión de Álvaro Uribe de entregar siete bases más, los EEUU estarán en capacidad de operar oficialmente desde veinticuatro puntos. A nivel mundial el Pentágono ha regado alrededor de setecientas bases, cada una creada con un pretexto concreto.  
Durante todo el siglo pasado, el control, espionaje y las actividades militares dirigidas hacia América Latina y el Caribe las cumplieron desde la base militar Howard (Comando Sur) en Panamá, hasta que debieron trasladarla a Miami Florida, como resultado del acuerdo Carter-Torrijos (1997). Desde el año 2000 el Pentágono aplica un nuevo esquema de control militar a través de los denominados puestos de avanzada de operación, diseñados como centros de ‘movilidad estratégica’ y  ‘usos de fuerza decisiva’ en guerras relámpago, con bases y tropas aerotransportadas de despliegue rápido. La base de Manta formó parte de ese proyecto, así como lo es la reactivación de la IV Flota que, desde hace un par de años, navega por las aguas del Caribe y Suramérica.  
El nuevo acuerdo militar entre Colombia y EEUU refuerza esa estrategia pero además, en los hechos, implica un reconocimiento del fracaso de la política contrainsurgente aplicada por Álvaro Uribe. Los más de siete mil millones de dólares invertidos en la ejecución del Plan Colombia y del denominado Plan Patriota no han puesto fin al narcotráfico, pretexto con el que se montó un proyecto que, en lo fundamental, se proponía derrotar militarmente a los grupos guerrilleros. Ahora la embestida será mayor.  
Pero el papel proyectado para esos puestos militares va más allá de las fronteras colombianas, el ‘big stick’ se prepara en contra de gobiernos que mantienen políticas nacionalistas y progresistas como los de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, y contra los pueblos que luchan por conquistar la liberación social y nacional. Ya se dio un aviso con el golpe de estado a Manuel Zelaya en Honduras, que puede marcar el fin de una política de tolerancia hacia gobiernos como los antes citados.
 
Así, Uribe continúa cumpliendo a pie juntillas el papel otorgado por el Pentágono en su esfuerzo por asegurar el control y dominio hemisférico, por impedir el desarrollo y consolidación de la corriente democrática, progresista y de izquierda en la región y la incubación y estallido de movimientos y procesos revolucionarios. Alan García de Perú y Felipe Calderón de México se unen a ese esfuerzo, en un frente reaccionario movido por hilos templados desde la Casa Blanca.

 

 

indice


 

Respuesta a artículo de la Revista SOHO

 

Por: Remo Cornejo Luque

 

Loja 02 de Septiembre del 2009

 

Sr. 
Daniel Samper
DIRECTOR GENERAL DE REVISTA SOHO
Sr.
Diego Garzón
EDITOR GENERAL DE REVISTA SOHO
Sra.
JUANA ORDÓÑEZ
COORDINACIÓN EDITORIAL DE LA REVISTA SOHO
 Todo ser humano con una pizca de raciocinio e inteligencia, tiene derecho a disentir o discrepar con algo o con alguien, guardando los niveles de respeto y enfrentando, si se quiere, un debate de altura ya sea en el terreno ideológico, político, académico o cultural, sin caer en la ruindad del insulto desproporcionado y carente de argumentos que solo los fanáticos con obsolescencia frente al rol que jugamos los educadores e ignorancia atrevida, pueden protagonizarla como lo hace el señor Rafael Lugo, en su desarticulado comentario de la página 28, de la Edición 80, del mes julio/agosto de la revista SOHO.    
Como afiliado a la Unión Nacional de Educadores, núcleo de la Provincia de Loja, no puedo más que expresar mi desacuerdo y rechazo categórico a la vileza comparativa que ejercita, el señor Lugo, en tan insolente comentario, cuando, por un lado, nos coloca a los educadores, agrupados en la UNE, junto a un partido de izquierda respetable como lo es el MPD, como insectos ortópteros nocturnos, de feo e irresistible aspecto y como lo más indeseable que ser humano pueda soportar en su trajinar por la vida. Se olvida, o mejor dicho ignora o no le da la gana de reconocer, al mentado <<desarticulista>> que los años de existencia del gremio de los educadores así como del MPD, han sido de una larga trayectoria límpida, ajustada a principios, que evidentemente carece el señor Lugo, y que nos ha permitido, a los sectores sociales excluidos y vilipendiados por el poder del gran capital, contar con un referente que defiende y lucha por los intereses y aspiraciones de todos quienes estamos insertos en el quehacer educacional y, porque no decirlo, de todos los pueblos del Ecuador.  
Por otro lado, y en forma más grotesca y descabellada, propia de una mentalidad cavernícola, sin conocimiento y fundamento alguno del motor que mueve las distintas sociedades del planeta, de sus intereses en pugna, se nos acusa de destrozar la educación pública, cuando hasta los más imberbes escritores saben que la crisis de la educación es producto de la crisis del modo de producción existente, es decir de su base económica, y que la educación, siendo parte de la superestructura de una sociedad no es más que el reflejo de su crisis estructural. Es más, desde siempre, las políticas educativas son orientadas, dirigidas e impulsadas por el Ministerio de educación, de cada uno de los gobiernos de turno, donde la UNE, pese a tener propuestas transformadoras en este ámbito, no juega el papel decidor, ni determinante en estas políticas.
Siendo esto verdad, en su realidad concreta, no cabe la ofensa soez y vulgar de calificarnos de afeminados y de que abusamos sexualmente a niños/as (El señor Lugo de manera desatinada e impropia emplea el término de maricones y nos califica de pederastas, lo cual tiene que probarlo ante los tribunales de justicia), pues  como señalo en líneas anteriores no somos responsables de la debacle educativa, y peor aún somos lacras de una sociedad que está en crisis.
Esos estertores en líneas gruesas, no hacen más que demostrar que el Señor Lugo es un enemigo gratuito de la UNE y del MPD, y solo en su cerebro, estrecho por cierto, puede pensar, anhelar y compartir las aulas educativas con las cucarachas en reemplazo de insignes docentes que algún día, a él mismo, le enseñaron a leer y escribir.

 

 

 

Lcdo. Remo Cornejo Luque
CC # 0909743627

 

 

 

indice


 

No permitamos la libertad de insulto y mentira

 

La Directiva Nacional del Movimiento Popular Democrático, ante el artículo publicado en la revista SOHO edición numero 80 y de autoría de Rafael Lugo, señalamos que:

Todo ser humano tiene capacidad de discrepar o no estar de acuerdo con una ideología, una forma de pensar, pero el ser escritor o articulista de un medio de comunicación, no le da la calidad ni la capacidad de insultar a quien según él no están en su línea ideológica.

Por lo que conocemos no es la primera vez que el “señor” Lugo, utiliza la revista SOHO, para vilipendiar a quienes no están de acuerdo con él.

Queremos decirles a los lectores de la revista, que nuestra organización tiene 31 años de vida y que durante este tiempo hemos demostrado ser consecuentes con lo que hemos planteado, firmes en la defensa de los trabajadores y pueblos del Ecuador.

Nuestra hoja de vida es transparente y diáfana, no desmayaremos en la acción permanente por la conquista de una Patria Nueva y Socialista donde todos tengamos una vida digna y justa, esta es nuestra carta de presentación.

Seria bueno que el señor Lugo señale si el MPD en algún momento de su vida ha dirigido la educación, que convencidos estamos hay que mejorarla, para que se atreva a señalar que por nosotros esta así la educación, cuando todos sabemos que las políticas educativas son dictadas desde el Ministerio de Educación que sigue las directrices de los distintos gobiernos de turno responsables del atraso y pobreza.

Nuestro partido se caracteriza por defender al pueblo, por eso nuestros representantes en el ex Congreso y hoy en la actual Asamblea seguirán en ese accionar; nos enorgullece señalar que nosotros nos hemos ganado un puesto en la conciencia y en el corazón de la gente y que eso es lo que le duele a la oligarquía, que busca impedir el compromiso histórico de hacer realidad la Patria Nueva y el Socialismo.

Finalmente queremos hacer un llamado a quienes conforman SOHO y fundamentalmente a su consejo editorial a evitar que bajo cualquier pretexto conviertan a tan importante revista en un instrumento para la libertad del insulto.

 

 

LUIS VILLACIS MALDONADO
DIRECTOR NACIONAL DEL MPD

 

 

 

indice


 

VIVA EL PARO

 

Edgar Isch L.
23 Septiembre de 2009
 
Sí, dicho con el coraje y frontalidad como lo digo el educador Marlon Tenecela el día de ayer ante el presidente Correa: “Viva el Paro”, y que viva la UNE , la unidad del magisterio y el apoyo popular. Que viva cada sector popular que se levanta por su futuro, que abre las puertas de la Patria Nueva y el socialismo.
 
Viva el Paro que demuestra a todos en el valor de la dignidad, porque el compromiso con la lucha y la justicia es la mejor forma de educar en valores y en democracia verdadera.
 
Viva el paro que pone la unidad popular por encima de la represión y las amenazas, porque los pueblos organizados no pueden ser frenados por gestos prepotentes o dictatoriales.
 
Que viva el paro que hace del derecho a la resistencia una realidad y no letra muerta en un papel constitucional, porque los derechos se conquistan y no se los puede perder en la mesa.
 
Viva el Paro por demostrar la vigorosa organización de los maestros, porque las mentiras mil veces dichas por la prensa oligárquica, gobiernos neolinberales y el Contrato Social quedan como lo que son: voces contra los maestros y las maestras hechas a nombre de la educación.
 
Viva el Paro en el que el pueblo va rompiendo el miedo y las ataduras, porque es un ejemplo que se contagia para que el pueblo hable con voz propia.
 
Viva el Paro que plantea una plataforma integral de defensa de la educación pública, porque el Ministro neoliberal no presenta un norte educativo para el país.
 
Viva el Paro realizado para defender los derechos de niños, niñas, adolescentes, porque el derecho a la educación no se mide en días de asistencia a clase sino en las condiciones de las escuelas, en la calidad social de la educación, en la alianza de padres, maestros y estudiantes para construir una educación nueva para una Patria Nueva.
 
Viva el Paro que obliga a unos cuantos traidores, a esos seres capaces de poner el cuchillo en la espalda de sus compañeros, a salir de las sombras y hacerse visibles, porque el destino de los traidores es el rechazo generalizado y la vergüenza sin posibilidades de ser borrada.
 
Viva el Paro que pide más libros y menos bombas lacrimógenas, porque solo a los neoliberales les interesa un Estado pequeño en lo social y grande en lo policial.
 
En su canción “Utopía”, Juan Manuel Serrat dice: “Hay Utopia, como te quiero, porque les alborotas el gallinero”. Así es este paro, quisieron construir un gallinero, pero no pueden allí meter a un pueblo de hombres y mujeres libres, a maestros y maestras que señalan ahora la ruta a seguir. Que se alboroten oligarcas y los que, desde el poder, giran para juntarse a ellos. Que se alboroten, que para el pueblo el paro es trompetazo libertario, banderas al viento, unidad que crece.
 
Entonces, aunque le moleste oirlo al Presidente de la República, que ¡viva el paro de la UNE !, ¡viva las acciones de la CONAIE !, ¡viva la lucha de los comerciantes minoristas!, ¡viva las marchas de los universitarios!, viva!, viva!, el pueblo toma las calles que le pertenecen y reconoce sus propios intereses.

 

 

 

indice


 

La UNE

Por: Pablo Ospina Peralta - El Telégrafo

Nació en los años treinta del siglo XX y como corresponde a un país muy poco corporativista, como el ecuatoriano, gozó intermitentemente y por muy breves períodos del privilegio de la agremiación obligatoria. Solo después de la revolución de mayo de 1944 tuvo representació n funcional en la Asamblea Constituyente porque habitualmente solo las revoluciones buscaron las representaciones directas de las organizaciones populares en el Estado. Pero duró muy poco, como el entusiasmo por esa revolución, tan pronto traicionada.

En 1992, y no fue la primera vez, la UNE hizo una campaña de reafiliación voluntaria de los maestros ante la decisión del Ministerio de Educación de suspender el pago de las cuotas de afiliación a su gremio. Desde entonces, como reza en sus estatutos, solo los maestros que lo demandan expresamente sufren la deducción de sus aportes gremiales y sus aportes al fondo complementario de pensiones y cesantía. Por eso, precisamente, hasta el día de hoy, no todos los maestros del sector público están afiliados a la UNE. Solo pertenece al gremio, voluntariamente, la aplastante mayoría de los maestros.

En octubre de 1993 sostuvo el paro nacional más prolongado de su historia: tres meses de una huelga en la que se enfrentaron contra decretos de movilización y de cancelación de los maestros en lucha. Solo pedían que se cumpla la ley de carrera docente que fijaba un salario magisterial más alto que el sueldo mínimo y que el gobierno sencillamente se negaba a aplicar.

Acusar a los maestros y a su gremio de ser los causantes de los males de la educación ecuatoriana es una triste falsificación de la historia. Se le puede reprochar, con razón, haberse preocupado muy tarde de hacer propuestas pedagógicas, de reivindicar la calidad de la enseñanza y de incluir entre sus principios la lucha por una educación para la emancipación. Se le pueden criticar muchas limitaciones, errores y omisiones. Pero el principal culpable del lamentable estado de la educación pública ecuatoriana es el Estado y sus ministros del ramo. Disponer de un gremio poderoso y representativo, que mantiene el apoyo de sus miembros, es una gran ventaja para la transformació n de la educación. Ninguna reforma verdaderamente revolucionaria se hará contra los maestros y sobre la base de la destrucción de sus organizaciones legítimas.

Otra falsedad es suponer que una base sólida para mejorar la calidad y la calidez de la enseñanza puede llegar a ser una evaluación basada en preguntas de verdadero o falso y de opción múltiple. Solo hay que pensar en los resultados disponibles: solo el 3% de los maestros estuvo “mal”. ¿Es ese resultado una radiografía de la situación pedagógica y académica de los maestros? Lo que ese resultado confirma es que las pruebas aplicadas no pueden considerarse seriamente como una verdadera evaluación. Es lamentable tener que recurrir al paro para ser respetados. Ojalá no hubiera ocurrido. Pero en este conflicto los maestros tienen la razón y el gobierno no.

 

indice

 


 

¿A dónde va, Presidente?

Por: Guido Proaño A. / Periódico Opción

Desde el 14 de septiembre los maestros se encuentran en paro, hace seis años no habían adoptado una medida de esa naturaleza, pero ahora, ante un gobierno que proclama una ‘revolución ciudadana’ han asumido una paralización que engloba a todo el magisterio fiscal del país. Parecería contradictorio, pero no lo es.

El magisterio fue forzado a una medida así porque se cerraron todas las posibilidades de diálogo con las autoridades gubernamentales: el Presidente en varias ocasiones se ha negado a reunirse con la dirigencia de la UNE y el Ministro de Educación no pierde oportunidad para confrontarlos, para mancillar su dignidad. El Presidente Correa en eso da lecciones, hace pocos días en un establecimiento educativo de la ciudad de Guayaquil increpó a maestros que defendían el paro calificándolos de pelafustanes, mediocres y –sorprendentemente- de manera indirecta dijo que eran mantones!

Los maestros quieren que se mejore el sistema educativo, ser partícipes directos en los procesos de definición de las políticas en ese ámbito, quieren tener un salario digno y estabilidad; el gobierno también dice querer mejorarla, pero propone un sistema coercitivo que ubica a los maestros en la condición de reos constantes de tribunales calificadores de sus capacidades, en los que las autoridades centrales se ‘lavan’ las manos para que sea la ‘comunidad’ quien los sancione, en la Asamblea cursa una propuesta de ley que, de ser aprobada, disminuirá el sueldo que ahora perciben los educadores, las doce mil partidas docentes –que con tanta algarabía se promocionan- no han sido creadas todavía, hay miles de educadores populares sin seguridad social… ¡Esa es la revolución educativa¡ ¡Viva la revolución ciudadana!

Los indígenas también están en pie de lucha, anuncian una movilización progresiva en todo el país por el derecho al agua y en contra de la explotación minera a gran escala que destruye el medio ambiente. Denuncian que la Ley de Aguas es privatizadora y tiene un feo tufo neoliberal, el mismo que barniza la Ley Minera que favorece al capital extranjero y con la que quieren quitar las fuentes de trabajo de los pequeños mineros artesanales y propietarios de molinos de beneficio. Por denunciar eso, el Presidente dijo que estaban locos.

En las universidades del país el descontento es general por el contenido de una mediocre Ley de Educación Superior –en este caso el calificativo sí cursa- elaborada por la intelligentia del gobierno agrupada en SENPLADES… bueno así se auto consideran. La ley pone fin a principios básicos como la autonomía universitaria, la libertad de cátedra, el cogobierno y burla el precepto constitucional de la gratuidad de la educación. Ah, por supuesto, el gobierno gastó miles de dólares en varias cadenas nacionales para ‘demostrar’ que quien se oponía a su ley era un estudiante ‘mediocre’. Mintió, pues, el presidente de la FEUE tiene promedio académico muy bueno.

No son los únicos sectores sociales que critican aspectos de la gestión gubernamental, los comerciantes minoristas rechazan la intención de la bancada de PAIS de archivar una ley que los favorece y que ya fue aprobada en primer debate en Montecristi; la Confederación de Barrios ha denunciado que la Ley de Ordenamiento Territorial contiene elementos neoliberales que abren las puertas para la privatización de servicios básicos como el agua; los trabajadores exigen que se derogue el decreto 1701 que acaba con el derecho a la contratación colectiva en el sector público.

Pero qué está pasando en el país, si el grueso de quienes ahora protestan fueron electores de Correa para su elección y re elección presidencial. ¿Cambiaron de política? No, esos sectores no han variado sus puntos de vista, quien sí lo está haciendo es Rafael Correa.

Él ofreció poner fin a la larga noche neoliberal y por eso tuvo el aval popular; hoy, en varios aspectos de su política el neoliberalismo vuelve a mostrar sus narices. Surgen preocupaciones porque se hizo una renegociación de la deuda que deja dudas de quién mismo se benefició en ella; se prometió promover la participación popular, pero ahora es casi un delito estar agremiado; democracia participativa, se dijo, pero el autoritarismo y la prepotencia marcan el día a día de la vida del país.

El descontento no es gratuito, no están locos quienes ahora hacen oír su voz en las calles –aunque así lo crea el Presidente-, es el comportamiento natural de un pueblo que va del desencanto a la protesta. Un pueblo que inclusive ha sabido perdonarlo en estos meses, esperando que se atiendan necesidades básicas como un verdadero salario digno, un pueblo que puso en segundo plano sus aspiraciones materiales mientras se requería conquistar una Constitución para acabar con el andamiaje neoliberal construido por la derecha.

La contradicción entre el movimiento popular organizado y el gobierno toma preeminencia debido a que en este último se está produciendo lo que ha sido calificado como un quiebre a la derecha. Sorprende que en el gobierno de la ‘revolución ciudadana’ sean los trabajadores, los indígenas, los maestros, la juventud, es decir los sectores populares quienes critiquen políticas gubernamentales en temas trascendentes como el minero, petrolero, laboral, agua, educación y más, mientras la derecha guarda lo que podría calificarse como un cómplice silencio con lo que Correa hace desde Carondelet. Sus críticas se concentran ahora en la Ley de Comunicación. Muy decidor ese comportamiento.

El pueblo no añora el pasado, absurdo pensar de esa manera. El pueblo quiere transformaciones, pero hay cambios… y cambios. El pueblo en las calles dice ¡rectifique!, ¡por ahí NO, presidente! Si hay un actor determinante para el cambio en la correlación de fuerzas políticas y sociales en el escenario político del país es el pueblo, el antecedente para el ascenso de Correa a la presidencia son treinta años de lucha popular en contra del neoliberalismo, en contra de la dependencia, en contra de la derecha oligárquica. Nadie tiene derecho a burlarse de ello.

 

indice


 

De parecidos y coincidencias

Por: Alejandro Moreano / El Telégrafo

Marchas de los maestros que decidieron dividir la semana entre dar clases y salir en manifestaciones, apoyados por estudiantes y padres de familia; avance de los pueblos indios y de los campesinos sobre la capital, sobrepasando los controles policiales, y, paralizando a su vez, las carreteras; movilización de los trabajadores en la perspectiva de sucesivas huelgas generales, marchas continuas de los pobladores de la capital y de las principales ciudades. La represión es dura, varios muertos y heridos, centenares de presos. Amenazas de despido a los profesores y empleados...

Cualquier parecido es pura coincidencia. Las escenas no son del Ecuador sino de Honduras, donde la presencia del presidente Manuel Zelaya en la Embajada del Brasil ha estimulado las protestas que ya duran tres meses.

¿Pero por qué el parecido que es sólo coincidencia?


Escenas sociales similares y diferencias políticas. En Honduras, una amplia gama de fuerzas sociales trabajadores, campesinos, pueblos indios, maestros, estudiantes, pobladores, trabajadores informales se enfrentan al Gobierno usurpador de Micheletti que defiende una política francamente neoliberal, ataca a los gobiernos que conforman el ALBA, en especial al presidente Chávez, y hoy al gobierno brasileño que ha asumido una política de dignidad al respaldar a Zelaya.


“El cambio es un proceso en que las fuerzas fundamentales de una sociedad lo conducen...”
En Ecuador una amplia gama de fuerzas sociales trabajadores, campesinos, pueblos indios, maestros, estudiantes, pobladores, trabajadores informales se enfrentan al Gobierno de Correa, miembro del ALBA, amigo personal del presidente Chávez y de Lula, y activo opositor a Michelleti y partidario de la devolución del gobierno al presidente Zelaya, portador de un discurso crítico del neoliberalismo.

Micheletti se apoya en FF.AA. tuteladas por la CIA, empresarios, corporaciones trasnacionales, el gobierno de Israel y los sectores del 'establishment' norteamericano expresados en Bush. En Ecuador, Correa ha decidido depurar a las FF.AA. de la presencia de la CIA, tiene buenas relaciones con Irán y malas con Israel y los sectores aliados con las posiciones conservadoras de EE.UU. y ha postulado una política independiente frente a la banca y las corporaciones multinacionales.

Mientras el gobierno espurio de Michelleti es una pieza ínfima del engranaje de la maquinaria de guerra de EE.UU., Correa acaba de participar en la decisiva reunión de ASA (África y América) en la que Khadaffi ha propuesto crear una OTAN del Sur.

¿Pero por qué el parecido que sólo es coincidencia?
El Gobierno de Correa es anómalo. Esgrime afuera un discurso que lo hace aparecer entre los portaestandartes de una avanzada política antiimperialista, pero en casa enfrenta a las fuerzas sociales que son el fundamento de esa política.

Los cambios y menos aún el socialismo- no son un discurso sino un proceso en que las fuerzas fundamentales de una sociedad asumen su conducción, tal como en Bolivia y Venezuela.

La historia, aquí y en Honduras, está en manos de la lucha de los pueblos indios y los campesinos, trabajadores, maestros, estudiantes. El Gobierno tiene la palabra: o se coloca de este lado, junto a Chávez y Evo, o del otro lado

 

indice


 

Los Ecuatorianos en el Exterior al Sr. Presidente de la República

 

 

Los ecuatorianos en el exterior que  participamos activamente en este proceso  histórico de cambio, y apoyamos en las elecciones al Ec. Rafael Correa que se comprometió a llevar los postulados de la izquierda  por alcanzar la Patria Nueva  con soberanía y dignidad, defender la Constitución, terminar con la corrupción y garantizar la equidad social, en las que no haya mas desplazamientos  de ecuatorianos al exterior motivados  por la injusticia social  y  la corrupción;
Expresamos:


 1- Nuestra solidaridad  con las organizaciones  sociales y políticas  que defienden el proceso democrático  y las conquistas contempladas en  la Nueva Constitución  del Ecuador ,y   se moviliza en las calles y plazas  haciendo uso de su legítimo derecho a la resistencia que consagra el art. 98 de la Constitución Política.


 No es la derecha la que está en las calles Sr. Presidente, son los mismos sectores sociales  que lucharon contra las dictaduras, contra los gobiernos oligárquicos y prepotentes; son los maestros, los indígenas, los cholos, los negros, los campesinos, los estudiantes, los ecologistas, profesionales, comerciantes, artesanos, etc. son  los que defienden  el proyecto político de cambio  y que hoy se levantan   por la defensa de sus derechos, por el respeto a la Constitución, por la dignidad y por el mejoramiento de las condiciones de vida que están siendo afectadas  por la política del gobierno contraria  al proyecto de cambio, que exigen rectificación y que se cumpla los ofrecimientos de la campaña electoral .


  2.- Nuestro respaldo  a la lucha de  de los maestros  en defensa de la educación  pública  y  de los derechos arrancados  a los gobiernos oligárquicos , y que  hoy se los piensa arrebatar   a pretexto de una evaluación anticonstitucional parcializada y arbitraria que atenta  contra su estabilidad, su organización, y  pretende  dejar sin trabajo a miles de educadores que no temen a la evaluación sino por lo contrario plantean  una evaluación integral, un verdadero cambio  en la educación, por la estabilidad, defensa de las conquistas salariales que se pretende eliminar, por el mejoramiento de  la infraestructura educativa, por mas partidas  docentes  que terminen con   las escuelas unidocentes y un salario digno.


 3.- Nuestra solidaridad con la lucha  de los indígenas  en defensa del agua  como derecho fundamental, priorizando el consumo y rechazando formas tramposas  de privatización, vulnerando el derecho humano al agua e incumpliendo las auditorias  de las concesiones de agua. y  en rechazo a las concesiones mineras  que contaminan las aguas, atentan el medio ambiente  y  la Soberanía Nacional.


4.- Respaldamos a estudiantes, profesores y empleados universitarios y politécnicos  movilizados  en defensa de la autonomía, el financiamiento  y la gratuidad que pretenden ser eliminados.
A los trabajadores  y empleados que luchan  por los derechos laborales  y contratación colectiva  que pretenden desmantelar, y ponen en riesgo su estabilidad,  el salario y el derecho a la organización.


 5.- Condenamos  la represión violenta  de la policía contra las movilizaciones populares y todas las formas represivas  contra sus dirigentes, a los que se les persigue, amenaza, destituye y encarcela. Y exigimos  sanción a los responsables  del asesinato del compañero maestro Bosco Wisum.


  6.- Es hora de rectificar  y superar posturas autoritarias  y prepotentes  Sr. Presidente   y no extraviarse del camino democrático y de cambio. Es hora  de sacar  con ortiga en mano a los fariseos  de Carondeleg, a los infiltrados de la derecha corrupta, a los de la partidocracia y oportunistas  disfrazados de   revolucionarios  que vienen saboteando el proceso de cambio, es hora de  eliminar toda forma de  corrupción, sancionar   a los  responsables  de los contratos a dedo y destitución de los funcionarios   que se prestaron para contratos  ilícitos.


  7.- El papel del Estado debe ser el de recuperar  los recursos económicos materiales, telecomunicaciones, agua, minería,  biodiversidad en el objetivo  de devolver  la riqueza  al pueblo ecuatoriano, educación, salud. empleo, vivienda,  seguridad social.


  8.- ratificamos  nuestro compromiso  de lucha  por la defensa de los derechos  del pueblo ecuatoriano y llamamos  a fortalecer la unidad  de los sectores sociales, progresistas y de izquierda  para garantizar  el avance  del proyecto político  en función de alcanzar la patria nueva.


 9.- Demandamos del Gobierno Nacional   a convocar a un diálogo abierto y sin condiciones  con todos los sectores sociales, diálogo que busque  alternativas  y propicie soluciones, no un diálogo de sumisión y complicidad, sino  un  diálogo del respeto  y de la dignidad, porque el cambio no es para someter sino para dignificar los pueblos.


 El Frente Unido de Inmigrantes Ecuatorianos   nos declaramos  en  sesión  permanente, y  ratificamos nuestra petición entregada por  escrito y personalmente  a Ud.   Sr. presidente el 25 de junio pasado en   la sede de las Naciones Unidas  en New York, en la que  pedimos la  fiscalización  y rendición de cuentas  de todos los organismos  y funcionarios  en el exterior:  Defensoría del Pueblo, Cancillería, Casa Ecuatoriana, Consulados,  Embajadas,  Senami.

POR LA PATRIA NUEVA.

 

ANTONIO ARIZAGA  
VICENTE MAYORGA
EDGAR CONSTANTE
COORD. INTERNACIONAL
PRES.-FUIE-EEUU-CANADA
PRES.-FUIE-EUROPA
CARLOS  CORDOVA 
ROBERTO HIDALGO 
      MARCO AUQUILLA F.
VICE-PRES. EEUU-CANADA
VICE-PRES. EUROPA
FUIE. ECUADOR
BETTY BRAVO
ANJELO ORELLANA
CARLOS SANCHEZ
SECRETARIA 
  TESORERO 
COORD. EEUU.  
     
MARCELO RUIZ

COORD. CANADA 

 

indice


 

Defender el Proyecto

Por: Guido Proaño A.

 

El gobierno de Rafael Correa atraviesa por el peor momento de su gestión y de ello no duda ni el mismo Presidente. Se presentan hoy en el país fenómenos sociales y políticos que no se manifestaban con la misma intensidad hasta hace poco y que, de seguir la gestión gubernamental en los mismos términos, aquellos se agudizarán.
Uno de esos elementos es la tendencia a la baja en la popularidad y en el respaldo popular al gobierno. Importantes sectores de la población experimentan una transición del desencanto a la insatisfacció n y a la protesta social, debido a que el gobierno no cubre con las expectativas planteadas y porque su gestión evidencia un proceso de derechización.
Las críticas formuladas por importantes organizaciones populares como la UNE, la CONAIE o la FEUE en el sentido de que en varias leyes, decretos y medidas se encuentran expresiones de neoliberalismo son ciertas, como se aprecia en la Ley de Minería, en la Ley de Agua o en el Código de Ordenamiento Territorial. Casos no los únicos, por cierto en los que el gobierno muestra inconsecuencia política con el proyecto de cambio, pero también alejamiento del contenido de la nueva Constitución, tan defendida y reivindica por Rafael Correa como obra suya, olvidando que su origen y vigencia se debe a toda una movilización social de varios años.
Junto a lo anterior está el perfil autoritario del Presidente Correa, asumido también por otros funcionarios de gobierno y asambleístas de PAIS que han demostrado que lo mejor que pueden hacer es proferir insultos. Es paradójico que en un gobierno que nació del movimiento social, con el apoyo de sectores organizados que jugaron el papel de punta de lanza en el combate al neoliberalismo y sus expositores, ahora la participación democrática y política de los trabajadores y los pueblos se la condene y reprima. El discurso articulado por el gobierno para desacreditar a las organizaciones populares y a los partidos y movimientos de izquierda solo es comparable al utilizado en la administració n de León Febres Cordero, pero el actual lo supera en su cobertura por el tenaz uso de los medios de comunicación, con una publicidad que no podemos dejar de reconocerla como bien elaborada para los fines de quienes la promueven.
Y en ese aspecto Correa también contradice su discurso. La reivindicació n de la ‘ciudadanía’ como factor medular de su ‘revolución’ implica –o al menos así lo sugieren sus ideólogos como el británico Thomas Marshall- que toda persona sea tratada como un miembro pleno de una sociedad de iguales, para lo cual se le debe otorgar la mayor cantidad de derechos civiles, políticos y sociales. Pero con decretos como el 1701 (que prácticamente elimina el derecho a la contratación colectiva en el sector público) o con las medidas adoptadas en contra de la UNE (supresión de las alícuotas de sus agremiados) y durante su paro (cancelaciones y reorganizaciones de establecimientos educativos) se violentan derechos reconocidos internacionalmente, como los de libre organización y el derecho al trabajo.

Todo eso justifica y explica las movilizaciones en los meses de septiembre y octubre y las que continúan desarrollando los estudiantes universitarios. El movimiento popular ecuatoriano tiene una tradición de lucha y no puede abandonarla en ninguna circunstancia; su movilización en las actuales condiciones, aunque afecte la imagen del gobierno, sobre todo fortalece a la tendencia democrática, progresista y de izquierda que es la base social y política para cualquier tipo de transformació n democrática y progresista del país. Una base en la que Correa no ha sabido apoyarse para confrontar a la derecha neoliberal y a la que le ha llamado únicamente en los procesos electorales.
La movilización popular que toma fuerza y amplitud expresa su disposición a jugar el papel de fuerza de contención al proceso de derechización del gobierno. No está en contra del proyecto, ni está en contra del gobierno per se. Busca rectificaciones, busca salvar los pasos dados en los primeros meses del gobierno, es un llamado de atención al Presidente para indicarle que así ese no es el cambio por el que nuestro pueblo ha luchado.
Existe, además, otro factor que abona a lo formulado al iniciar este artículo: la corrupción. Entre los cinco ejes de la ‘revolución ciudadana’ consta el combate sin cuartel a la corrupción. Pero hoy la gente se pregunta en qué se diferencia éste de los gobiernos anteriores, si la corrupción campea desde las más altas esferas. ¡No hay tal revolución ética! Y no nos referimos a las denuncias del hermano del Presidente, que las hace para limpiar su imagen. Ahí están los casos del Ministerio del Deporte, el negociado en DINSE, en el Ministerio de Educación y otros.
Un elemento final en este ámbito. No solo Correa está afectado en su imagen, ocurre una situación peor con la Asamblea Nacional. Apenas lleva tres meses de funciones y su descrédito es altísimo, mas, como la Asamblea no es una abstracción, el desprestigio embarga sobre todo a los asambleístas de PAIS que, en su gran mayoría, apenas si tienen como máximo esfuerzo aplastar un botón al momento de las votaciones.
Lo dicho muestra la implosión de una contradicción entre el movimiento popular y el gobierno de la ‘revolución ciudadana’, que a momentos puede amainarse y en otros agudizarse. Eso depende en buena medida de lo que el gobierno haga o deje de hacer o, para ser más exactos, depende de hacia dónde quiera ir: hacia un auténtico cambio o quedarse en la defensa de la institucionalidad actual.
El Presidente Correa dice que vivimos una ‘revolución ciudadana’ y que esta se enmarca en el proyecto del socialismo del siglo 21 lo que ha entusiasmado a unos, pero a otros deja en el limbo por lo vago de esas expresiones.
Hasta ahora, más allá del slogan, no se ha escuchado por boca del Presidente ni de otros funcionarios del gobierno un concepto claro y completo de lo que es la ‘revolución ciudadana’. Si con la aseveración de que es un proyecto equiparable al socialismo del siglo 21 se pretende clarificar la naturaleza y el contenido de la ‘revolución ciudadana’ el asunto se torna más grave, porque los promotores del SS21 en todo momento advierten que su proyecto está por ser inventado, que se carece de un material escrito que defina los parámetros de cómo construirlo. En consecuencia, estamos frente a una propuesta indefinida que va hacia un objetivo que no se sabe en qué consiste.
Como señalamos líneas arriba, los teóricos de la ciudadanía creen que la diferenciació n social es posible eliminarla otorgando la mayor cantidad de derechos a la población; sin embargo, la diferenciació n social no nace en el ámbito de la superestructura jurídica y política, está determinada por el lugar que los seres humanos ocupamos en la esfera de la producción. En el capitalismo, el ‘otorgamiento’ de los derechos en realidad depende de la fuerza del movimiento popular para alcanzarlos y tienen el límite de la aplicabilidad en relación directa a cómo afectan los intereses de los grupos dominantes.
La ‘revolución ciudadana’ no ha afectado en lo más mínimo las estructuras económicas del sistema actual, desarmó el andamiaje jurídico neoliberal estructurado por los gobiernos anteriores, pero eso es otra cosa. La institucionalidad ha sufrido ligeras modificaciones pero no ha dejado de reflejar la estructura capitalista que se encuentra en la base de la sociedad ecuatoriana. Cuando Correa y los asambleístas de PAIS se muestran enérgicos en la defensa de la institucionalidad, están preservando el sistema imperante y en eso coinciden con los sectores oligárquicos que tradicionalmente han mantenido el control gubernamental, pero que ahora se encuentran desplazados.
El discurso anti oligárquico que caracterizó los primeros momentos de la gestión gubernamental –que ahora está prácticamente ausente- no responde a una postura anticapitalista o una postura clasista anti burguesa, sino más bien a la confrontación inter burguesa que está en curso, entre una facción de la burguesía que ahora tiene el control del gobierno y que asume la necesidad de un manejo reformista y desarrollista del gobierno, frente a una burguesía que manejó el gobierno con el recetario neoliberal, y que pugna por recuperar espacios.
Ese fenómeno se ha tornado más claro en los últimos meses. En forma concreta puede decirse que el eje articulador de la acción gubernamental ahora es movido por una facción burguesa que tiene su propio proyecto con el que busca mayores niveles acumulación capitalista en base a política desarrollista, reformista y de corte socialdemócrata, que al mismo tiempo llevando adelante un proceso de renegociación de la dependencia extranjera, lo que se aprecia en los acuerdos financieros y comerciales suscritos por el país con algunos países, entre los que se encuentran China.
Al interior del gobierno, y por supuesto en PAIS, los sectores de derecha se han impuesto sobre los que profesan posiciones más progresistas y eso explica los cambios producidos en aquel. Su consolidación depende de si los sectores más avanzados lo permitan y tengan la suficiente fuerza para frenarlos; pero también depende de lo que el movimiento popular, desde fuera del gobierno, esté en capacidad de hacer para arrinconar y expulsar del gobierno a la derecha, lo que abona a favor de la necesidad de persistir en la movilización de las masas en contra de la derechización del gobierno y de quienes pretenden asaltar un proyecto que pertenece al pueblo.

 

 

indice


 

¿Quién es el responsable de la violencia en la Universidad Central?

 

Frente a los acontecimientos suscitados el 8 de diciembre del 2009 en la Universidad Central, la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) en forma responsable responde a las temerarias acusaciones vertidas por el Dr. Edgar Samaniego, rector de la universidad.

La FEUE, durante los ocho meses de la administración del Dr. Samaniego al igual que lo hemos hecho en administraciones pasadas- ha presentado propuestas serias y argumentadas para mejorar al Alma Mater, a fin de alcanzar una educación de calidad, democrática, científica, vinculada a la investigación y a los intereses del país y de los pueblos del Ecuador.

No obstante ello, los puntos de vista de la juventud universitaria han sido desoídos y ocultados por un rector que, desde el inicio su gestión, ha dado muestras de autoritarismo, incompetencia, irrespeto a los principios democráticos y ha incurrido en actos de corrupción.

El rector Samaniego miente a la comunidad universitaria y al país respecto de lo que ocurre en la Universidad y, de manera particular, en torno a los acontecimientos del pasado ocho de diciembre.

Corrupción en la Universidad Central
Apenas posesionado en su cargo, el Dr. Samaniego arbitraria e ilegalmente procedió a crear diecisiete nuevos cargos administrativos para pagar favores a quienes apoyaron su campaña. Funciones que no están contempladas en el Estatuto Universitario y que le cuestan a la institución 500 mil dólares al año. Además decidió elevar sus gastos de representación, de manera que tiene un ingreso que llega a los ocho mil dólares mensuales, es decir más de lo que gana el Presidente de la República. Mientras eleva sus ingresos, el rector mantiene congelados los sueldos de docentes y trabajadores y eliminó el bono de incentivo por título de cuarto nivel a los profesores con nombramiento accidental. Así el Dr. Samaniego enfrenta un período de crisis económica que vive la Universidad Central.

Más de ciento veinte mil dólares ingresaron a tesorería de la universidad por reposición de la gratuidad de la educación para la carnetización de los estudiantes, no obstante esa credencial no ha sido entregada a ningún estudiante. Los estudiantes preguntamos al Sr. Rector ¿Qué se ha hecho con ese dinero?

Autoritarismo y violación a los principios democráticos
Cuando las actuales autoridades universitarias fueron elegidas, la FEUE y la comunidad universitaria en general democráticamente reconocieron su triunfo. Una conducta similar no se encuentra en el comportamiento del Dr. Samaniego. Algunos ejemplos:

En el mes de junio se realizaron las elecciones de la FEUE, en las que los candidatos del rector fueron mayoritariamente derrotados, ante lo cual, irrespetando la autonomía de los organismos estudiantiles Edgar Samaniego “desconoció” el proceso electoral y a los nuevos dirigentes estudiantiles y ha intentado dividir la FEUE convocando un nuevo proceso electoral. El desconocimiento de la FEUE ha traído consigo que los estudiantes carezcan de representación general en Consejo Universitario y demás instancias de cogobierno.

El 15 de noviembre, los docentes, estudiantes y empleados de la Facultad de Ciencias Agronómicas eligieron a sus nuevas autoridades; sin embargo, como los candidatos del rector fueron derrotados, esos resultados fueron “desconocidos” y desde el rectorado se impuso un nuevo decano.

Caso similar ocurrió en la Universidad Popular en el mismo mes de noviembre. Aplicando lo que establece la ley universitaria se eligió al nuevo Director, y una vez más el Dr. Samaniego desconoció ese proceso democrático e impuso una autoridad contrariando el pronunciamiento de los docentes y empleados de esa institución.

En la Universidad Central ahora es prohibido pensar de manera diferente al rector Samaniego; quienes así lo hacen son objeto de persecución y represión. Varios dirigentes estudiantiles actualmente son víctimas de informaciones sumarias, sanciones y amenazas de procesos legales. Cosa similar ocurre con docentes y empleados.

El Dr. Samaniego pretende aprobar un Estatuto Universitario ilegal y antidemocrático.
Ilegal porque no está en correspondencia con lo que establece la actual Ley de Educación Superior y antidemocrático porque no toma en cuenta los puntos de vista de los estudiantes, docentes, empleados y trabajadores. La FEUE es partidaria de contar con un nuevo estatuto que garantice el cambio en la universidad, agilite su funcionamiento, contribuya al mejoramiento de la educación y garantice la participación democrática de los todos los estamentos en la vida universitaria.

Como retaliación política y no como resultado de un estudio técnico, administrativo y pedagógico se quiere trasladar la competencia que tiene la Facultad de Filosofía en los colegios universitarios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez. Estas instituciones son centros de práctica docente y constituyen laboratorios pedagógicos de los futuros profesionales de la educación. A nadie se le ocurría que las haciendas en las que los estudiantes de agronomía o veterinaria hacen sus prácticas, las clínicas de Odontología o los laboratorios de Química, Farmacia o Ingeniería pasen a depender directamente del rectorado.
Violación a la Constitución y a la gratuidad de la educación

Una gran victoria de los pueblos del Ecuador fue alcanzar la gratuidad de la educación en todos los niveles. Esa ha sido una bandera levantada por la FEUE durante muchos años.

Sin embargo, por obra de actual rector, hoy la Universidad Central es la más cara de las instituciones públicas de educación superior. Los estudiantes pagamos aranceles como: servicio de internet inalámbrico que no existe; por el uso de laboratorios en facultades y escuelas que carecen de ellos; y, en algunas facultades se permite la venta obligatoria de libros y folletos como requisito para la matrícula.

Los sucesos del 8 de diciembre
Nuestro compromiso con la universidad llevó a que la FEUE y las asociaciones escuelas, al igual que las autoridades de los colegios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez, las organizaciones de docentes y empleados discutamos propuestas para impulsar el cambio en la universidad, opiniones que las hemos transmitido a las actuales autoridades ya sea en los talleres y comisiones convocados para el efecto por Consejo Universitario, sin embargo esas propuestas nunca fueron tomadas en cuenta.

Un nuevo intento por hacer escuchar esos puntos de vista se produjo el día 8 de diciembre, para lo cual se movilizaron pacífica y masivamente estudiantes y padres de familia de los colegios universitarios y estudiantes de varias facultades. Sorprendentemente, no solo las puertas de Consejo Universitario estaban cerradas, sino que los corredores del edificio del rectorado estaban tomados por un grupo de asalariados y agentes policiales vestidos de civil que agredieron verbal y físicamente a niños, madres de familia y estudiantes universitarios. Al frente de ese grupo de provocadores al servicio del Dr. Samaniego se encontraban Fernando Morales (dirigente de Alianza Centralina), el Dr. José Rivera (profesor de farmacología de la Facultad de Ciencias Médicas), Livinof Gonzales (ex trabajador universitario) y algunos estudiantes de Medicina que con engaños y ofrecimientos fueron llevados por José Rivera. Ese grupo actuó en acuerdo con la Policía Nacional que desde tempranas horas infiltró agentes de civil con mochilas (vieja práctica para desprestigiar al movimiento estudiantil) con el propósito de provocar y agredir a los universitarios.


La provocación del grupo de Fernando Morales, José Rivera y Livinof Gonzáles y la brutal represión de la Policía Nacional desataron la reacción de quienes democráticamente esperaban hacer escuchar su voz. El Dr. Edgar Samaniego es, en consecuencia, el único responsable de la inusitada violencia producida en ese día.

Las imágenes difundidas por algunos medios de comunicación muestran que el rector salió ileso de la sala de Consejo Universitario y las declaraciones de algunos decanos muestran que quienes ingresaron al salón les solicitaron que abandonen el local, pero por voluntad propia decidieron quedarse. No hay grabación o imagen que muestre que algún dirigente de la FEUE o del FRIU haya golpeado al Dr. Samaniego u otra autoridad o persona presente ese día en Consejo Universitario.

Por tanto, la FEUE exige que se realice una exhaustiva investigación de los sucesos, que se identifique al agresor del Dr. Samaniego y se incorpore en la investigación la responsabilidad de Fernando Morales, José Rivera y Livinof Gonzales en los hechos.

Rechazamos los calificativos de terroristas, asesinos y secuestradores con los que nos endosa el rector; los señores decanos y vicedecanos que se mantuvieron en el rectorado son testigos de que no fueron ni agredidos, ni secuestrados; el propio Sr. Decano de Comunicación Social que acudió en representación del Sr. Rector a la audiencia de cargos en la Fiscalía sostiene textualmente que “por nuestra propia voluntad cerramos herméticamente las puertas y al retirarse ninguno de nosotros fuimos agredidos”. Está claro que los dirigentes y el movimiento estudiantil desarrollaron una acción en legítima defensa frente a la agresión policial.

Llamamos a la unidad de todos los estamentos en defensa de la universidad, de su autonomía, por el respeto de la democracia, contra el autoritarismo y la prepotencia. El cambio que queremos en nuestra universidad será alcanzado con la participación, la movilización y lucha que caracteriza a la juventud universitaria.

Responsabilizamos de la integridad física de nuestros compañeros al Dr. Samaniego, al grupo de choque liderado por Fernando Morales, el Dr. José Rivera, a los principales dirigentes de Nueva Universidad (Napoleón Saltos, Manuel Salgado y Víctor Granda), que agredieron y amenazaron de muerte a los dirigentes estudiantiles y autoridades de la Facultad de Filosofía. Condenamos los actos de provocación desarrollados el 10 de diciembre por estos mismos personajes en la Facultad de Filosofía, actos que lamentablemente no han sido reportados por ningún medio de comunicación.

Nos solidarizamos y demandamos la inmediata libertad de los compañeros Marcelo Rivera, Luis Centeno y Fernando Aburto que al enjuiciarlos se pretende criminalizar el derecho a la expresión, a la lucha social y el derecho a reclamar.


Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador FEUE

 

 

indice


 

A la Comunidad Universitaria

 

El Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, CONEA, presentó a la Asamblea Nacional el informe técnico del desempeño de las universidades ecuatorianas, en el mismo que ubica a la Universidad Central del Ecuador en la categoría “A”, es decir, entre las diez mejores Instituciones de Educación Superior del Ecuador, ratificando de esta manera y en forma categórica la excelencia académica, administrativa y de investigación que siempre tuvo el Alma Mater de la ciencia, la técnica y la cultura nacional.
Sin falsos eufemismos, confirmamos que este sitial de calidad no constituye el resultado de la casualidad ni de la improvisación. Al contrario, es el acumulado histórico de muchos años de un trabajo eficiente, realizado con mística y vocación universitaria por docentes, estudiantes, empleados, trabajadores y autoridades que, en los últimos años pusimos toda nuestra capacidad, esfuerzo y sacrificio al servicio de la educación superior del pueblo ecuatoriano.
El proceso de evaluación en la Universidad Central se inició en el año 2004, ha durado 5 años y en este periodo se pudo evidenciar un hecho sin precedentes en la vida universitaria nacional: los evaluadores externos calificaron a nuestra Universidad de manera muy superior a la autoevaluación n que realizamos nosotros, lo que demuestra la exigencia y seriedad con la que procedimos.
El informe favorable del Comité Técnico de Evaluación y Acreditación concluyó a inicios del año 2008, lamentablemente un perverso contubernio del ex presidente del CONEA, profesor de la Facultad de Ciencias Médicas, impidió la continuación de su trámite y, de manera indignante, congeló la aprobación del Pleno del Consejo por más de seis meses. Las anteriores autoridades de manera insistente, solicitamos al actual Presidente del CONEA concluir definitivamente con el mencionado trámite, el mismo que, con oficios No. 673-PC de 5 de diciembre de 2008 y 696 PC de 12 de diciembre de 2008, manifiesta: “Las instancias técnicas de esta institución y el Comité Técnico de Evaluación y Acreditación, han emitido criterio favorable sobre dicha documentación” y termina afirmando “serán sometidas a la decisión del Pleno del Consejo, en las próximas semanas, la misma que será comunicada oportunamente a las máximas autoridades de la Universidad Central”.
Inexplicablemente el informe durmió el sueño de los justos por un año.
¿Cuál era el malévolo objetivo de esa actitud?
¿A quién se quiso perjudicar y a quién favorecer con este silencio cómplice?
La comunidad universitaria debe establecer las conclusiones.
Para comprender las razones de este intencional retraso, debemos recordar que en esos momentos la Universidad Central del Ecuador se encontraba en plena campaña electoral para elegir las nuevas autoridades y esto sirvió de pretexto para que los candidatos acusen a las anteriores autoridades de una supuesta crisis universitaria. Se lanzaron denuestos y escandalosas calumnias en contra de la más alta e importante universidad del país, sin importar su imagen y bien ganado prestigio; se mintió a la comunidad universitaria para satisfacer protervos apetitos.
El tiempo nos ha dado la razón, el informe del presidente del CONEA ratifica de manera categórica, que la tarea de las anteriores autoridades fue correcta, se trabajó con honestidad y transparencia. Que no quepa la menor duda. El proceso de evaluación fue a la administració n anterior y no a la actual. Afirmar de manera deshonesta que la Universidad Central ha cambiado en seis meses, constituye un insulto grosero a la inteligencia de los universitarios, es ignorar que todo proceso de reforma universitaria alcanza los frutos por lo menos en un quinquenio; lo demás solo existe en la mentalidad fantasmagórica de sus detractores, para quienes la Universidad no valía nada hasta hace pocos meses y, hoy, sin ningún pudor, quieren adueñarse del trabajo ajeno: el éxito no les pertenece, si quieren alcanzarlo hay que hacer méritos y trabajar con mística y especialmente con ética.
La Universidad Central del Ecuador, fragua y bastión de la ciencia, la técnica y la investigación, fue acreditada por el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación en virtud de su alto nivel académico y como resultado del arduo trabajo de sus docentes, estudiantes, empleados y trabajadores a quienes expresamos nuestra gratitud eterna.
Ustedes y nosotros, ayer y hoy pusimos a la Universidad en el alto sitial que ostenta orgullosamente.
Atentamente,
Ing. Víctor Hugo Olalla Proaño. Ex Rector de la Universidad Central del Ecuador.
MSc. Franklin Cabascango Paredes. Ex Vicerrector Académico de la Universidad Central del Ecuador.
Ing. Carlos Arroyo Álvarez. Ex Vicerrector Administrativo de la Universidad Central del Ecuador.

 

 

indice


 

Peligrosa mezcla en la “revolución ciudadana”: derechización más prepotencia

 

Por: Guido Proaño A. | Periódico Opción

 

Los expertos en marketing aseguran que la publicidad del gobierno está llegando a un nivel de saturación, sus mensajes son tan reiterados que en la población se observa cansancio y molestia. Una investigación hecha pública en estos días revela que siete de cada diez ecuatorianos está en desacuerdo con la forma e intensidad con la que el gobierno hace publicidad.
 Grave problema para Rafael Correa porque ésta ha sido uno de los instrumentos más efectivos en su gestión, mérito que por cierto corresponde a Vinicio Alvarado, quien antes trabajó para Abdalá Bucaram y Jaime Nebot.
 Pero el fastidio no solo obedece a la carga de mensajes publicitarios, responde sobre todo a la distancia cada vez mayor entre el discurso  y la acción del gobierno. Esto pesa sobre todo en los sectores populares que apoyaron a Correa desde su primer triunfo electoral, en las varias consultas populares,  en su reelección presidencial, y que ahora miran su derechización.
 El gobierno ha contado con las mejores condiciones políticas y sociales posibles para implementar el proyecto de cambio anunciado tres años atrás. Desde un inicio tuvo el apoyo de, prácticamente, todo el movimiento popular organizado (hablamos del Frente Popular, la Conaie, las centrales agrupadas en el FUT), que mostró su disposición a movilizarse para concretar los cambios y enfrentar a quien se los oponga; las principales organizaciones políticas de izquierda (MPD y Pachakutik) también expresaron su respaldo; una derecha arrinconada y sin iniciativa política durante varios meses; y, el influjo de los acontecimientos políticos en América Latina en donde las fuerzas democráticas y progresistas cosecharon importantes avances- alentaba aún más los ánimos de avanzar en el cambio, son algunas de esas circunstancias favorables.
 Pero un elemento de gran significación ha impedido que las condiciones políticas existentes en el país se conviertan en fuerza motriz para un proceso de auténtica transformación: la equivocada visión del Presidente Correa de lo que significa un cambio social radical, de quiénes son sus actores  fundamentales y cuáles los blancos de ataque.
 La denominada “revolución ciudadana” carece de participación popular. No en el sentido de que las masas rehúyan ser actoras políticas y menos aún que hayan estado ausentes de los conflictos político-sociales que antecedieron y crearon las condiciones para el surgimiento del actual escenario del país. El verticalismo impuesto por Correa impide la participación democrática de las masas en el proceso político y, lo más grave, reprime su acción cuando protestan y no pierde oportunidad para desprestigiar a los dirigentes populares.
 En anterior ocasión manifestábamos que Correa equivoca de blanco al descalificar la acción de las organizaciones sindicales, indígenas, del magisterio, estudiantiles, populares en general. Éstas no están en contra del proyecto político, son el sector social más interesado y comprometido con él, durante años bregaron para llegar a donde hoy estamos y para que se aplique un programa de gobierno como el que Correa anunció en su campaña electoral.
 Es lógico que desde el movimiento popular organizado surjan críticas, llamados de atención al gobierno e inclusive movilizaciones callejeras cuando el gobierno toma medidas equivocadas que inclusive, por acción de la protesta popular, ha tenido que rectificarlas como en los casos del Decreto 1701, los propósitos y mecanismo de la evaluación a los docentes o el cierre de radio Arutam.
 Las organizaciones populares y de izquierda que líneas arriba citamos no han declarado la oposición al gobierno, aunque el tratamiento que Correa les brinda pareciera como si fueran sus enemigos. El compromiso de aquellas y la claridad política que muestran respecto del proyecto político les ha llevado a establecer una conducta de independencia política, que de ninguna manera significa oposición y que ratifica su disposición e interés por que el proyecto avance. Si Correa y algunos sectores de PAIS los quieren tener en o los empujan a la oposición, sería un grave error que podría devenir de un marcado sectarismo, miopía política o de un proyecto en el que la participación política del pueblo estorba al funcionamiento de la “institucionalidad” tan defendida por los principales exponentes de la “revolución ciudadana”, institucionalidad que por cierto se mueve en los rieles del liberalismo burgués.
 Correa está apartándose de una base social que en décadas pasadas demostró su gran dinamismo, capacidad de movilización y respuesta cuando se aplicaron medidas anti populares o contrarias a los intereses soberanos del país. Y no es un espejismo, pues en septiembre y octubre del año pasado el gobierno debió enfrentar las más grandes movilizaciones populares producidas durante el actual régimen; en esos meses la aprobación de la gestión gubernamental bajó al 49% y ahora se encuentra en el 40%. La tendencia se ha revertido, más ecuatorianos desaprueban la labor del gobierno, y uno de los elementos que más los resiente es el autoritarismo, su prepotencia.
 Peligrosa mezcla la que se aprecia en la “revolución ciudadana”: derechización más prepotencia.

 

 

indice


 

Contradicciones en las élites

 

Por: Guido Proaño A. | Periódico Opción

 

El escenario político del país experimenta un ligero pero importante cambio: de una situación de arrinconamiento y carencia de iniciativa, la derecha hace esfuerzos por sobreponerse. Las concentraciones convocadas por Jaime Nebot y Carlos Vera en Guayaquil y Quito, respectivamente, son una demostración de ello; en el debate establecido a propósito de la aprobación de la Ley de Comunicación ya se observó –y se observa porque éste aún no culmina-  la beligerancia con la que la derecha actúa.
De los pronunciamientos verbales, hasta estridentes, que algunos de sus exponentes han efectuado al interior de la Asamblea Nacional, ahora pasan al intento de construir una oposición callejera de masas. Esto no es casual ni un globo de ensayo, la derecha considera que es el momento propicio para este tipo de acciones, debido a que el rechazo al gobierno es superior al respaldo popular.
La oligarquía quiere pescar en medio del descontento social que crece como consecuencia del alejamiento de Correa al proyecto político inicial y de los errores cometidos en su gestión. Pesa ahora en el gobierno el distanciamiento por él propiciado de las organizaciones populares como la Conaie y las integrantes del Frente Popular, que, como hemos señalada en ocasiones anteriores, tienen una importante capacidad de movilización que podría rodear de respaldo al gobierno si éste fuera consecuente con el proyecto.
El propósito de la derecha -en esta etapa- sería acelerar el desgaste de Correa, proyectar figuras que jueguen el papel de líderes de la oposición, mostrar un frente de masas opositor y acumular para su provecho. Generalmente, la derecha ha repudiado la movilización de éstas como forma de expresión de su descontento y como mecanismo de presión, pero ahora la utilizan. Y lo señalamos en el término exacto de su significado: quieren aprovecharse de ellas.
La derecha intenta manipular a los sectores populares e incubar un movimiento reaccionario que desemboque en el restablecimiento de un régimen abiertamente neoliberal. Sabe que la fuerza de los movimientos político-sociales radica en la acción de las masas; aspecto que Rafael Correa no lo entiende o lo subestima. No de otra manera se explica su reiterado ataque a las organizaciones populares y a sus dirigentes.
 Subestimar y más aún limitar la acción política de las masas solo puede llevar al fracaso de un movimiento político-social; ese es el talón de Aquiles de la denominada “revolución ciudadana”, en la que figura de Rafael Correa cumple un rol determinante y, en su visión, hasta mesiánico. No se trata de un error de apreciación táctica del gobierno, expresa su concepción respecto de la naturaleza y fines de su proyecto. El desarrollismo reformista que encarna la gestión gubernamental (funcional al sistema imperante) es un proyecto concebido para aplicarse desde “arriba”, en el que el protagonismo de las masas podría desbordar los propósitos y límites de la “revolución”.
La propuesta que desde las organizaciones populares y de izquierda se levanta reivindica el protagonismo popular en el proceso político, porque un proyecto liberador solo puede sostenerse en la acción y en la fuerza de las clases y capas trabajadoras. Es un proyecto que va más allá de lo que Correa plantea como objetivo final; en él no se apela a los pueblos circunstancialmente: éstos son la esencia y razón de ser del movimiento.

 

 

indice

 

 

 

Movimiento Popular Democratico

 

DIRECTIVA NACIONAL

Union Nacional de EducadoresPeriodico OpciónPeriodico EnmarchaFeunasscUnion General de Trabajadores del EcuadorFederacion de Estudiantes del Ecuador - QuitoJuventud Revolucionaria del EcuadorMPD CotopaxiEcuador LibreGalapagos