Quienes Somos

INFORME DE LA DIRECTIVA NACIONAL DEL MOVIMIENTO POPULAR DEMOCRÁTICO A LA XVI CONVENCIÓN.

   

I.- INTRODUCCIÓN .
Hace dos años la XV Convención Nacional del Movimiento Popular Democrático nos entregó la importante tarea de conducir a nuestro partido, en un período caracterizado por el ejercicio de un gobierno deslegitimado y, posteriormente, desprestigiado como el de Alfredo Palacio y por una inmensa movilidad política y social que nos ha llevado a que, en pocos meses, se produzcan varios acontecimientos de trascendencia, como las elecciones generales: presidenciales, de diputados, consejeros y concejales; la destitución de 57 diputados oligárquicos recién electos, la convocatoria y realización de dos consultas populares; las elecciones para la Asamblea Constituyente y el hecho más trascendente, el cambio en la correlación de fuerzas en nuestro país, a favor de la tendencia de cambio, democrática, progresista y de izquierda, que hoy se levanta victoriosa, de la cual el Movimiento Popular Democrático forma parte, además de haber contribuido a forjarla.

A esta Convención le corresponde analizar, ahora, cómo en este ambiente de gran trascendencia política, nuestro partido y la dirección que hoy cesa en sus funciones, han cumplido su papel enfrentando al gobierno de Palacio; desarrollando una activa presencia política con acciones y propuestas que faciliten la concientización y organización de las masas; fortaleciendo al Partido; así como, reforzando la tendencia democrática y trabajando dentro de ella; impulsando la acción internacionalista y antiimperialista; liderando el proceso de acumulación de fuerzas en procura de la conquista de la Patria Nueva y el Socialismo; cumpliendo, en definitiva, con el mandato que nos entregaran hace dos años.

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II.- LA SITUACIÓN INTERNACIONAL.
El escenario internacional está marcado por una profundización y generalización de la crisis propia de sistema capitalista en su etapa imperialista. Los síntomas dela misma se expresan en la recesión económica inevitable que afectaprincipalmente a EEUU, la cual se agrava con la política militar de conquista einvasión que empuja su gobierno y que demanda millonarios recursos de supresupuesto a costa de sacrificar aspectos sociales como educación y salud.

La crisis imperialista se manifiesta también en las cerradas disputas entre lasdiversas potencias por el control de los mercados, los recursos naturalesestratégicos y el nuevo reparto del mundo. No obstante, un rasgo significativo deesta crisis es la dificultad que tienen las grandes potencias para mantener elcontrol de los pueblos y países dependientes, en donde crecen y se desarrollan elanhelo de cambio y la lucha antiimperialista.

En efecto, la economía de las grandes potencias está severamente erosionada.

Precisamente en este año los mercados norteamericanos viven momentos depánico por el alcance del estallido de la denominada burbuja inmobiliaria queafecta a la economía interna de los Estados Unidos obligando a su ReservaFederal a realizar inyecciones de liquidez extraordinarias en el mercado, sinembargo de lo cual, a más del aumento del nivel de morosidad y embargos en elsector inmobiliario ya se nota que se han contaminado otros ámbitos de laeconomía.

Pero, los efectos de la crisis en EEUU se sienten también en la Unión Europa, en donde el Banco Central Europeo, adoptó la misma política de inyección de cifrasrecord de euros en el mercado tras conocer que el segundo banco de la regiónclausuró tres de sus fondos por la resonancia que produjo la crisis hipotecaria enEEUU.

Junto a esto, la crisis en la industria automotriz, los paros aeroportuarios yferrocarrileros, los anuncios de despidos de decenas de miles de trabajadores, lacaída del valor del dólar, una inflación difícil de controlar, el deterioro social quetodo esto genera, cierran el círculo vicioso de las crisis cíclicas desobreproducción propias de la economía capitalista.

Por otro lado, como resultado del desigual desarrollo de las diversas potencias,entre éstas se produce una voraz competencia por el control de las grandesreservas de petróleo, gas natural y su influencia en regiones ricas en agua,oxígeno y biodiversidad.

En el escenario de esta lucha interimperialista a más de la pugna entre EEUU, Europa, Japón, ha irrumpido, en forma avasallante, la declarada economía capitalista de China que se impone en el mercado a precios de oferta desbaratando la competitividad de sus contrincantes. Para graficar esta situación basta señalar que América Latina –considerada por Estados Unidos como su patio trasero es la región que más inversiones chinas ha recibido en los últimos cinco años; y, en lo que a Ecuador concierne, solo en el último año, ha recibido alrededor de 1800 millones de inversión, de los cuales el 89% se ha orientado al área petrolera.

Otra arista del escenario de crisis de las grandes potencias son las consecuencias de la aplicación de la política militar expansionista de Estados Unidos con la complicidad de los gobiernos de países europeos y, en algunos casos, con su apoyo y participación como ocurre con los de Gran Bretaña y España, por ejemplo. Las guerrasde invasión que han provocado verdaderos genocidios en Afganistán e Irak, empujadas con el falaz argumento del combate al “terrorismo” anunciado por Bush a raíz del atentado a las Torres Gemelas expresan su interés de control geopolíticos en una región que concentra las principales reservas petroleras.

La invasión a Irak tiene para Estados Unidos y, particularmente, para la administración Bush, efectos desastrosos.

No solo que le ha costado sobre los 380 mil millones de dólares hasta finales de 2006, 3.000 soldados muertos y más de 20.000 heridos, sino que quedó claro que detrás de esta política de expansión están los intereses de los productores de armas y de quienes se disputan multimillonarios contratos para la “reconstrucción”, los mismos que están plagados de fraude, derroche y abuso.

Los trabajadores, los pueblos y la juventud de los países invadidos, en oposición a la guerra imperialista impulsada por la administración Bush, desarrollan importantes acciones de lucha que han producido duros golpes a las tropas de ocupación.

Según datos de algunas encuestadoras, más del 70% de los estadounidenses rechaza la política de Bush en Irak; pero, el repudio no se expresa solo dentro de ese país sino que recibe la condena en el mundo entero. Sus socios Tony Blair de Inglaterra y José María Aznar de España, también llevaron su parte.

La crisis del sistema tiene otros componentes y expresiones en los diversos países capitalistas, así, según datos de la Organización Mundial del Trabajo, hasta el 2006, se registró que un tercio de la población activa del mundo está en el desempleo y subempleo. Este problema desata múltiples conflictos que han pretendido ser enfrentados con la restricción de derechos laborales,y con descabelladas “iniciativas” como ocurrió con el “programa del primer empleo” planteado en Francia que motivó sendas y combativas movilizaciones de repudio hasta lograr frustrarlo.

Otro desafío del momento es el intenso flujo migratorio hacia los países industrializados; más de 200 millones de personas (3% de la población mundial viven fuera de sus países). Este fenómeno es considerado como el motor que ha dinamizado su economía en el último cuarto de siglo;basta saber que en los países europeos se mantiene entre tres y cinco trabajadores migrantes por cada jubilado. Sin embargo, las políticas migratorias severamente restrictivas,en algunos casos con sellos xenofóbicos, constituye la respuesta de los gobiernos, con lo cual se endurece la vida de estos modernos esclavos del mundo globalizado. Empero, el flujo migratorio es irreversible y obliga a los gobiernos de países como EEUU, Francia España, Italia, a demostrar su verdadera naturaleza discriminatoria.

Por ello, la lucha de los migrantes en EEUU, Francia, Italia y España y losmovimientos antiglobalización forman parte de la lucha de los pueblos en contra de la explotación y dominación imperialista.

En América Latina la lucha contra la política neoliberal y el imperialismo crece y se califica,precisamente ante la intensidad del saqueo y explotación por parte del gobiernode EEUU. Su política privatizadora, así como sus afanes de integración económica y comercial, por medio del ALCA, fracasaron como resultado de la lucha de los pueblos.

Los intentos de suscribir los TLCs han sido frenados con la movilización popular, como ocurrió en nuestro país y, en aquellos donde lo han logrado, enfrentan su resistencia y condena.

En esta parte del mundo se vive un significativo desarrollo y fortalecimiento de la corriente democrática, progresista y de izquierda, la misma que se ha forjado en medio del combate de los trabajadores en contra de la flexibilización laboral y la tercerización;de la juventud por los derechos a educación y trabajo; de los maestros en defensa de la educación pública; de los campesinos por la tierra y contra la privatización del agua; de los pueblos y nacionalidades indígenas por el reconocimiento de su identidad étnica y cultural; de los pueblos, en general, por la expulsión de las empresas extranjeras petroleras y mineras que provocan devastación y saqueo, así como por la salida de las tropas norteamericanas instaladas en diversas bases de la región,lo cual constituye una viva expresión de defensa dela soberanía.

Particular énfasis tiene la condena y combate alPlan Colombia identificado como el plan de control y dominación regional por parte de EEUU, aplicado con la complicidad del ultra derechista Uribe, en una zona estratégica por sus recursos naturales, biodiversidad, oxígeno y agua y en donde, además, el crecimiento de la lucha social y popular constituye una amenaza para su dominio.

En el marco de este proceso emergen gobiernos patrióticos y democráticos, como los de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, que sumados al gobierno revolucionario y antiimperialista de la hermana República de Cuba, constituyen una piedra en el zapato para el gobierno de Bush. Sin embargo, lo que más preocupa al imperialismo es el fortalecimiento de la tendencia de izquierda y el desarrollo de la corriente popular que anhela y lucha por el cambio.

El combate contra la explotación, la dependencia y la lucha por mejores condiciones de vida ha afirmado en los pueblos de América Latina la necesidad del cambio social. En el logro de este nuevo nivel de conciencia política, el papel de los partidos y organizaciones de izquierda revolucionaria presentes dentro de la tendencia, ha sido determinante. Sin embargo queda mucho camino por recorrer hasta lograr que, abandonando la ilusoria idea de conseguir verdaderas trasformaciones en el marco de este mismo sistema, los pueblos sean capaces de avizorar el futuro socialista y luchen por él.

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III.- El Ecuador un escenario de gran movilidad social y política.

3.1 ALFREDO PALACIO Y EL CONTINUISMO GUTIERRISTA.
 
La XV Convención Nacional del Movimiento Popular Democrático se realizó a pocas semanas de la asunción al Gobierno por parte de Alfredo Palacio. (Abril del 2005) Éste fue un gobierno que nació débil; cuestionado por los trabajadores y los sectores populares, sin base social ni política; comprometido, principalmente, con los forajidos de derecha y oportunistas (Mauricio Gándara, Fausto Cordobés, Diego Guzmán), con el imperialismo norteamericano y la oligarquía, particularmente, con el Partido Social Cristiano, la Izquierda Democrática y el alto mando militar, que le pasaron factura inmediatamente; así también, chantajeado por la cúpula de Pachacutik que exigía su “espacio” de participación.

La ID tuvo una significativa presencia en el gobierno de Palacio, con Oswaldo Molestina que al inicio fue Ministro de Comercio Exterior y, como tal, jefe negociador del TLC y luego Ministro de Gobierno; Eva García (ex candidata a la vicepresidencia) fue embajadora ante la Organización Mundial de Comercio, OMC; Luis Herrería, Secretario de la Administración Pública; Hólger Viteri, Gerente de la Corporación Aduanera del Ecuador, CAE; Luis Román, Presidente de Petroecuador; Alba Luz Mora, Directora del Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo, IECE; Raúl Vallejo, Ministro de Educación. Además contó con el manejo de gobernaciones, jefaturas, tenencias políticas y otros cargos en el aparato gubernamental.

El PSC también tuvo gente de sus filas en el régimen, como el Gerente del Banco Nacional de Fomento y el Gobernador de laProvincia del Azuay. Cogobernó, hábilmente, con Palacio buscando no hacerse visible.

Coaligados con él, presentaron varios proyectos de ley como el mal llamado de “Rehabilitación de la Producción”, auspiciado por León Febres Cordero o el de Nebot que planteaba que las empresas transnacionales que se asienten en Guayaquil no paguen impuestos durante 10 años, pero que la oligarquía congresil generosamente lo extendió a todo el país.

Pachacutik también llevó su parte con el CODEMPE, PRODEPINE, DINEIB, CODERECO, gobernaciones, jefaturas y tenencias políticas. El gobierno de

Palacio nació con un discurso supuestamente transformador y soberano, que buscaba identificarse con algunas de las demandas de abril del 2005 que mandaron a Gutiérrez a su casa; pero, con una práctica de continuismo gutierrista que, muy pronto, se hizo evidente. Su propósito era, indudablemente, confundir al pueblo hasta afirmarse. Tuvo, inicialmente, elementos contradictorios en su gabinete; desde posiciones democráticas y patrióticas, aunque marginales y fugaces, como las de Rafael Correa, Ministro de Economía, que planteó una política nacionalista y de perfil social reformando el FEIREP, cuestionando la incondicionalidad al FMI, planteando invertir en el área social, especialmente, en educación y salud; hasta posiciones de derecha que, finalmente, prevalecieron e hicieron del Gobierno de Palacio, una mala copia del Gobierno de Gutiérrez.

El Gobierno de Palacio pese a que habló de “refundar el país” y convocar a la Constituyente se configuró y entonó, desde el inicio, una pauta neoliberal, con una política atentatoria a la soberanía nacional que se expresó en la decisión de retomar e impulsar la negociación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos; en la ratificación del convenio para el uso militar norteamericano de la Base de Manta; en el voto del Ecuador para que se designe presidente del BID al colombiano Moreno, gestor del Plan Colombia; en el impulso de este mismo plan, llegando al extremo de entregar guerrilleros heridos como indocumentados, violando expresos acuerdos internacionales.

En el ámbito interno desatendió, desde el primer día, las más importantes necesidades de los sectores populares, desconoció los acuerdos suscritos y los compromisos contraídos con las provincias, sectores sociales y gremios; se propuso vetar la ley aprobada por el Congreso para la entrega inmediata de los fondos de reserva a los afiliados al IESS; así, también, facilitó el saqueo de recursos estratégicos, como el petróleo, por empresas voraces como la Occidental, cuya caducidad del contrato debía declararse inmediatamente.

Planteó el impulso de una reforma política antidemocrática y antipopular, regresiva e inconsulta, retomando viejos y desgastados mecanismos de la democracia burguesa como la bicameralidad y otros, supuestamente nuevos, como los distritos y circuitos electorales, copiados de legislaciones reaccionarias y dictatoriales como la de Chile, promoviendo, a la vez, las autonomías neoliberales que fomentaban el regionalismo y separatismo. Se propuso, además, validar lo actuado por la comisión calificadora integrada por “personalidades notables” para designar la Corte Suprema de Justicia, dando curso al reparto corrupto de socialcristianos, UDC, ID y cúpula dePachacutik, salvaguardando los intereses oligárquicos. Facilitó el reparto del Tribunal Constitucional y dio paso, a regañadientes, a la conformación del Tribunal Supremo Electoral, conforme al Art. 209 de la Constitución, afirmando que todos estos organismos debían ser, supuestamente, despolitizados y despartidizados.

Utilizó, en varios momentos, como mecanismo de negociación con el Congreso, pero, al mismo tiempo, de chantaje y descargo de responsabilidades, la propuesta de convocatoria a consulta popular para impulsar la Constituyente, con un estatuto mañoso y excluyente que tenía como mayor propósito prolongar su mandato antes que impulsarla, para finalmente hacerla fracasar, en medio de las pugnas interburguesas y el rechazo popular.

3.2 EL MPD Y LA OPOSICIÓN POPULAR AL GOBIERNO DE ALFREDO PALACIO. (ABRIL 05 A ENERO 07)
 
Frente a esta política, la XV Convención Nacional del MPD resolvió levantar, con fuerza, la oposición popular al gobierno de Palacio, denunciando sus compromisos con el imperialismo y las petroleras, exigiendo la caducidad del contrato con la Oxy, que no se firme el TLC sin consulta popular previa, la salida de los militares norteamericanos de la Base de Manta; así como, el no involucramiento en el Plan Colombia; el cese de la política privatizadora; el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y los pueblos y la solución a las necesidades más urgentes de los sectores populares, cantones y provincias Con estas banderas antiimperialistas, democráticas y de exigencia para mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos, el MPD, junto a otras organizaciones populares, se puso a la cabeza del combate en todo el país. Las calles, los campos, las carreteras y el parlamento se convirtieron en trincheras de la decisión popular. Los habitantes de Esmeraldas recorrieron más de trescientos kilómetros bajo la dirección de las autoridades seccionales liderados por emepedistas y conquistaron la victoria; igual ocurrió en las provincias de Cañar, Manabí, Sucumbíos y Orellana reclamando obras de infraestructura y derechos frente a la esclavitud de la tercerización laboral; la respuesta del gobierno fue la represión violenta; los maestros tuvieron que recurrir, una vez más, al paro, aunque sea de corta duración, para conquistar una nueva victoria y todos los trabajadores afiliados al IESS saboreamos un triunfo, cuando se aprobó la devolución inmediata de los fondos de reserva.

Particular importancia tuvo, por su contenido antiimperialista, por la generalidad del combate que incorporó al conjunto del pueblo, con una participación destacada de la juventud y la reincorporación parcial del movimiento indígena, la lucha por la salida de la OXY y en contra de la firma del TLC, la misma que terminó con una resonante victoria de los patriotas y revolucionarios ecuatorianos, que obligamos al gobierno a declarar la caducidad del contrato con la OXY y a los Estados Unidos a suspender las negociaciones del TLC.

Contribuyó a estas victorias la acción importante de nuestro bloque parlamentario que alentó la lucha de masas, enjuició políticamente a Mauricio Gándara, Ministro de Gobierno y propuso lo propio para el Ministro de Energía Iván Rodríguez.

El ejercicio correcto de la oposición popular por parte del MPD implicaba no solo el combate a la política neoliberal de Palacio y a su propuesta de reforma que era negociada y buscaba consenso con la propia burguesía, a través de su ministro Molestina, sino y, ante todo, el impulso de una propuesta alternativa que permita organizar y politizar a las masas en la necesidad de victorias inmediatas, reivindicativas y políticas, pero con planteamientos que abran las puertas a procesos de más largo alcance que nos conduzcan a la Patria Nueva y el Socialismo.

Con esta concepción, la Dirección Nacional del MPD entregó a su militancia, a los trabajadores y pueblos del Ecuador y al propio Presidente de la República, en una carta abierta y en una audiencia expresa solicitada para el efecto, la propuesta de Reforma Política que el Ecuador necesitaba, que involucraba no solo un planteamiento programático sino el llamado a consulta popular para instaurar una Constituyente de plenos poderes y con un estatuto democrático, cuestión que, evidentemente, Alfredo Palacio no la tomó en cuenta, pero que, en cambio, nos ganó una amplia sintonía en el conjunto de la población fortaleciendo nuestra acción de concientización y organización política con las masas.

Toda esta acción del Movimiento Popular Democrático y de las organizaciones populares contribuyó a la inestabilidad política y al creciente deterioro del gobierno de Palacio que, atrapado por la política neoliberal y la corrupción que involucró a su propio circulo familiar -esposa, hermana, cuñadoterminó envuelto en un desprestigio general, (a cinco meses de posesionado tenía el 37% de credibilidad y el 55% pensaba que era igual de corrupto que Gutiérrez), con un gabinete que se desgranaba y hacía agua, con una crisis que condujo a que la propia embajada americana, en una nueva y grosera intervención, solicitara, tras bastidores o utilizando a voceros como León Roldós, la renuncia de Palacio o el adelanto de las elecciones. Igual suerte corrían el Congreso, las Cortes, los Tribunales y los partidos políticos oligárquicos, cuyo desprestigio era creciente.

Se principalizaron las contradicciones pueblo- oligarquía y nación-imperialismo, el mejor testimonio de ello constituyen los 35 paros que se produjeron en 136 días;se agudizaron, también, las pugnas interburguesas. Un sector de la burguesía y el oportunismo que empezó cogobernando y condenando al MPD por su política de oposición, ahora la declaraban de palabra, teniendo cuidado de conservar los cargos, uniéndose a otro sector de la burguesía que, desprovista de iniciativa, venía confrontando, chantajeando y negociando con Palacio desde el Congreso Nacional.

El gobierno y sectores afines a él jugaron, durante mucho tiempo, con el cuento que todos aquellos que se le oponían eran desestabilizadores que le hacían el juego a Gutiérrez que, obviamente, fue presentado como el cuco y que desde el exterior conspiraba contra Palacio. Cuando regresó al país y se entregó, previa negociación, fue absuelto por la justicia vendida, en un nuevo acto de corrupción, por así convenir a un sector de la derecha. Todos estos hechos eran anuncios inequívocos de que se acercaban las elecciones generales que, para la burguesía y el imperialismo, se constituían en una posible salida, aunque parcial, para la misma crisis.

3.3 LAS ELECCIONES GENERALES DE OCTUBRE Y NOVIEMBRE DE 2006.
Con un país en crisis, donde el 10% de la población más rica recibía el 45% de la riqueza y el 10% más pobre, apenas el 1%; donde el 41% de la población sobrevivía con 2 dólares diarios; el 18% con 1 dólar y el 32%vivía en pobreza extrema ampliándose, cada vez más, la brecha entre ricos y pobres; es indudable que las elecciones eranvistas, por la burguesía y el imperialismo, como una álvula de escape para paliar su crisis haciendo un recambio oligárquico en el gobierno; y, por los sectores populares y revolucionarios como una oportunidad para hacer de ellas un escenario para la promoción de las ideas y propuestas de cambio inmediatas y estratégicas, para preservar y desarrollar nuestras fuerzas y avanzar en la construcción de un proyecto revolucionario que incorpore a las masas en momentos en que la dinamia política y el interés de ellas crece.

En el proceso electoral de octubre del 2.006, estaba en juego gran parte del ejercicio del gobierno de la oligarquía: la presidencia y vicepresidencia de la república, las diputaciones, consejerías y concejalías de minoría en los gobiernos seccionales. Ningún sector social o fuerza política queríaquedarse al margen de este proceso que involucró a todos, generando, por la misma crisis, por las pugnas interburguesas y la división de los partidos, una gran dispersión en todo el spectro político, expresada en la inscripción de 17 binomios presidenciales que, finalmente, quedaron reducidos a 12 y de 13 listas para parlamentarios andinos.

La oligarquía, mediante sus medios de comunicación, creó la idea que las elecciones estaban casi dirimidas. Roldós, cuyo caballo de batalla era el combate a la partidocracia, fue presentado por los grandes medios y encuestadoras como el virtual presidente de la república, cuestión que empezó a desmoronarse luego de su alianza con la partidocrática ID; más adelante hicieron extensivas las posibilidades a otros tres candidatos:

Álvaro Noboa, Cyntia Viteri y Rafael Correa, que se proyectó como el “candidato ciudadano de centroizquierda” que enfrentaría el statu quo, más aún, cuando no presentó listas a diputados, para sacarle provecho al desprestigio del Congreso, ganar credibilidad y promover su propuesta estrella: la Constituyente.

Así pues, empezaba a direccionarse el proceso electoral y, candidaturas de la propia burguesía y el populismo, como las del PRE, se volvieron testimoniales, mientras otras, como las de Gilmar Gutiérrez, reemplazante de su hermano Lucio, pugnaban por hacerse espacio victimizándose ante el pueblo.

En el espectro popular y de izquierda también había dispersión. Los llamados públicos y privados, realizados por la alianza MPD-Unidad Popular para forjar una gran unidad de las fuerzas sociales y políticas de la tendencia de izquierda, con un programa y candidatos propios, que enfrenten la coyuntura pero que tengan perspectiva socialista, no cuajaron por la división interna y los recelos de los dirigentes de Pachacutik hacia el MPD y su política, división que les llevó a dirimir entre el apoyo a Correa y la candidatura de Luís Macas la que finalmente se impuso y por la actitud pragmática del Partido Socialista que decidió apoyar a Correa a cambio de encabezar las listas de diputados en siete provincias,quedando colgados por la decisión posterior de Correa.

Respondieron al llamado unitario del MPD una parte de las organizaciones populares y políticas, tanto a nivel nacional como local, con las cuales se concretó el proyecto de UNIDAD POPULAR-MPD15. La experiencia más destacada, en este terreno, fue la concretada en Pastaza, fruto de la cual se produjo el triunfo de la compañera Tania Mazón.

Se esfumó así la posibilidad de que, en un momento especial de profundización de lacrisis de la institucionalidad oligárquica, de ascenso de la lucha social y política, de reposicionamiento de la perspectiva del socialismo, de crecimiento de la tendencia democrática y patriótica de nuestros pueblos, expresada en su respaldo a la unidad de la izquierda, esta pueda ser capitalizada, al menos en parte, por una opción más radical, unitaria, de cambio hacia la izquierda.

La propuesta de unidad del MPD tuvo amplio eco y simpatía en los sectores populares y una gran repercusión en la opinión pública; nuestra actitud de renunciar a optar por la presidencia para favorecer el acuerdo con Pachacutik ganó apoyo y respeto en los sectores democráticos y deizquierda.

En estas circunstancias, el MPD, el PCMLE y las demás organizaciones que integramos UP, luego de un proceso democrático de discusión y aprobación de una propuesta programática y de selección de candidaturas, tanto nacionales como provinciales,al que denominamos primarias y del que extrajimos seis precandidatos presidenciales: Luís Villacís Maldonado, Ciro GuzmánAldaz, María Eugenia Lima, Gustavo Terán Acosta, Lenín Hurtado Angulo y Ernesto Estupiñán Quintero, proclamamos, de entre ellas, en un multitudinario evento con más de ocho mil concurrentes, el 2 de junio de 2006, en Guayaquil, la candidatura presidencial del compañero Luís VillacísMaldonado, completada más tarde con César Buelva a la vicepresidencia, para que se conviertan en los abanderados de un proyecto de izquierda, orientado a canalizar los afanes de cambio inmediatos, pero, proyectados hacia la liberación social y nacional de nuestros pueblos, combatiendo y derrotando al sistema capitalista imperialista, enarbolando la perspectiva del socialismo, que ha vuelto a cobrar vigencia en importantes sectores populares y de trabajadores, levantando una propuesta programática resumida en la consigna de la PATRIA NUEVA Y EL SOCIALISMO, que se convierte en emblema de lucha para el presente y el futuro.

Luego de un proceso electoral en el que se destacaron el derroche de Noboa, la iniciativa y creatividad de Correa sobre todo en la propaganda televisiva, la persistencia de Gutiérrez y la propuesta, intensidad y firmeza de nuestra campaña, los resultados determinaron grandes ganadores y perdedores.

En el primer caso debemos señalar que Álvaro Noboa (27%), Rafael Correa

(23%) y Gilmar Gutiérrez (17%), desbaratando los pronósticos iniciales, lograronubicarse en los primeros lugares, tanto a nivel presidencial como en diputados, con la excepción de Correa que no presentó candidatos. Esto determinó que a nivel presidencial la segunda vuelta se dirima entre Noboa y Correa, mientras en el Congreso, el bloque del PRIAN con 28 diputados y el de Sociedad Patriótica con 24, se convertían en fuerzas dirimentes, pues, por sí solos tenían la mayoría en dicho organismo.

Los grandes derrotados, en el campo de la burguesía, fueron el PSC que redujo su bloque parlamentario de 25 a 13, marcando su declinación como partido y el retiro definitivo de Febres Cordero de la vida política; la Izquierda Democrática que, además de perder, de manera sonada, la elección presidencial que, supuestamente, la tenía asegurada con Roldós, bajó de 16 a 7 parlamentarios; cosa parecida ocurrió con el PRE que bajó de 15 a 6, la UDC y los demás partidos de la derecha y el populismo que redujeron en más del 50% sus bloques parlamentarios. Las organizaciones de la tendencia de izquierda sufrimos un revés y desacumulamos en porcentaje y representación, aunque la magnitud de la derrota y la desacumulación era distinta para cada una de las fuerzas que integramos la tendencia. A nivel presidencial Pachacutik y MPD bordeamos el 2%, pero en diputados Pachacutik bajó de 11 a 6 su bloque con el 3.9%; mientras nosotros mantuvimos nuestro cuota de tres diputados con el 5.1%, reafirmando nuestra condición de primera fuerza de izquierda. El Partido socialista que fue aliado con Correa, en diputados, redujo su representación de 3 a 1 con el 4.9%. El voto útil que se canalizó hacia Correa, principalmente, determinó este resultado, así como la ofensiva reaccionaria de que todos los partidos éramos iguales y de que estábamos adheridos a Gutiérrez hasta el final, cuestión que no fue totalmente disipada. En medio de este resultado negativo es necesario destacar que una fortaleza importante para sostenernos como primera fuerza de izquierda es nuestra unidad ideológica, política y organizativa, que nos permitió realizar una campaña radical, intensa y unitaria e inscribir oportunamente listas para diputados en 22 provincias (100%), para consejeros en 21 (95%), para concejales en 204 de 219 cantones (93%), siendo los primeros en inscribir en 18 provincias, demostrando una importante capacidad organizativa. En la segunda vuelta a la que pasaron Álvaro Noboa en primer lugar y por tercera vez y Rafael Correa, las organizaciones populares y de izquierda resolvimos cerrar filas alrededor de la candidatura de éste último, de manera pública y conjunta anunciamos nuestro apoyo y en medio de una intensa campaña en la que se destacaban los millones y el anticomunismo de Noboa que buscaba presentarlo a Correa como un apéndice de Hugo Chávez, logramos la victoria, recuperándonos, en parte, de la derrota sufrida en la primera vuelta.

3.4 TRIUNFO DE CORREA: UN PASO ADELANTE EN EL ANHELO DE CAMBIO DE LOS PUEBLOS DEL ECUADOR.
 
En realidad, la segunda vueltafue una gran batalla política entre el pueblo y la oligarquía, entre los patriotas antiimperialistas representados por Correa que radicalizó su propuesta y las fuerzas retardatarias, anticomunistas alineadas con Noboa.

Triunfó Correa y con ello se abrieron las puertas para un proyecto de cambio democrático y patriótico en el Ecuador, que tiene límites pero también potencialidades que pueden y deben ser aprovechadas por la izquierda revolucionaria para organizar, politizar, movilizar y hacer avanzar a las masas, de una expectativa de cambio en el marco del sistema capitalista a una real propuesta de cambio revolucionario, que ponga fin al mismo y apunte a la edificación de la Patria Nueva y el Socialismo.

Sin embargo, el triunfo de Correa no puede ni debe ser interpretado como un hecho casual o personal. Es el resultado de varios factores:

a) De la amplitud y profundidad de la crisis del capitalismo y su modelo neoliberal que, aplicado a mansalva, generó un gran descontento e insatisfacción social, que devino en un importante desarrollo del movimiento popular que, en medio de la lucha reivindicativa, social y política, venció el reflujo de la primera mitad de la década de los 90 y creció en amplitud y conciencia, calificando su anhelo de cambio hacia posiciones democráticas y patrióticas y, en sus sectores más avanzados, a posiciones de izquierda y revolucionarias, de cambio social, poniendo fin a la dependencia y la explotación. Este desarrollo del movimientopopular derivó, también, en un cambió en la correlación de fuerzas, lo que permitió el triunfo sucesivo de Gutiérrez y Correa, pese a la traición del primero, teniendo sus expresiones de lucha política más altas, en el derrocamiento continuo de tres gobiernos: Bucaram, Mahuad y el propio Gutiérrez.

b) Del surgimiento de una tendencia de cambio progresista, patriótica, democrática, de izquierda que se ha configurado en el Ecuador y América Latina, a lo largo de un proceso en el que están incluidos los aportes de muchos sectores, pero también, y de manera destacada, el de la izquierda revolucionaria, que ha puesto conciencia, organización, luchainclaudicable, carcelazos, persecuciones y hasta cuotas de sangre heroica como las de Milton Reyes, Rosita Paredes, Jaime Hurtado, Pablo Tapia, etc. Formamos parte de esta corriente los partidos y movimientos de la izquierda revolucionaria que somos, todavía, una pequeña porción; aquellos partidos y movimientos que principalizan el cuestionamiento al modelo y no al sistema y quieren el cambio entro de él, sin sobresaltos y en paz; las organizaciones populares, de trabajadores y amplios sectores de la población que, aunque no organizados, comparten los anhelos de cambio. Esta corriente se amplió en la segunda vuelta, con electores empobrecidos que provinieron del llamado centro: de la ID y Roldós, del populismo Gutierrista y Bucaramista.

c) Del liderazgo fuerte y carismáticode Correa que, en corto tiempo, logró, alrededor de una propuesta antineoliberal, democrática, patriótica y de su figura, integrar un movimiento heterogéneo llamado PAÍS, en el que confluyen y compitengrupos, corrientes y personalidades que, por ahora, tienen un solo referente: Correa, alrededor del cual, en la segunda vuelta hicimos causa común todas las fuerzas de la tendencia.

 3.5 EL APOYO AL GOBIERNO DE CORREA.
Consecuentes con nuestro apoyo en la segunda vuelta, tan pronto como triunfó Correa y ratificó su propuesta programática, que sin ser la del MPD, plantea cambios importantes a favor del país y las mayorías, señalamos que siendo un GOBIERNO PROGRESISTA, PATRIÓTICO Y DEMOCRÁTICO que representa a la tendencia PROGRESISTA, PATRIÓTICA, DEMOCRÁTICA Y DE IZQUIERDA, que había despertado grandes expectativas en todos los sectores, pero, sobre todo, en los de abajo, nuestra obligación revolucionaria era apoyarlo para que cumpla con su propuesta, pero, no solo eso, sino que alentamos el propósito de que con el impulso popular vaya más allá.

Este apoyo lo hicimos sustentados en una posición de principios, a cambio del desarrollo de la tendencia no de responsabilidades burocráticas en el gobierno, convencidos de que el fortalecimiento de Correa permitiría la afirmación de la tendencia y, dentro de ella, el fortalecimiento de las fuerzas revolucionarias y populares y, particularmente, del MPD, si es que actuamos correctamente, con personalidad propia, entendiendo que el apoyo no es incondicionalidad. Esta actitud consecuente afirmó a una parte importante de nuestra base social y generósimpatías en un sector más amplio del pueblo. Diferente fue el comportamiento de las otras fuerzas de izquierda. El Partido Socialista, pese a ser aliado oficial del gobierno, jugaba al apoyo y la oposición demandando más responsabilidades burocráticas, cosa parecida ocurrió con Pachacutik, acabando ambos en una posición, supuestamente, centrista y crítica.

El imperialismo, el empresariado, la banca, la derecha y los grandes medios de comunicación, por su parte, jugaron a dos cartas, inicialmente un sector buscó someterlo a Correa y reinsertarlo en el cauce neoliberal, mientras otro hacía la oposición virulenta. Ambos fracasaron, conspiraron y conspiran pero perdieron la iniciativa y se debilitaron.

3.6 MPD, BALUARTE DE LA LUCHA PORLA CONSTITUYENTE.
Entre las demandas del MPD al gobierno de Palacio y las ofertas electorales de Correa, que más impacto y aceptación tuvieron en el país, sin lugar a dudas, una de las más reclamadas y promovidas, luego del fracaso de la llamada Reforma Política, era la de que se convoque a una ASAMBLEA CONSTITUYENTE, definida por nosotros, como ORIGINARIA, PLURINACIONAL, POPULAR Y DE PLENOS PODERES. Originaria porque debía sentar las bases para dar origen a un nuevo Ecuador, libre del tutelaje extranjero y los privilegios; Plurinacional y Popular, porque en ella debían estar representadas las nacionalidades y pueblos, los trabajadores, los jóvenes, las mujeres, la intelectualidad progresista, es decir, los que antes no estuvieron, para marcar el viraje político y elaborar una constitución que reivindique la soberanía, los derechos de los trabajadores y los pueblos; democratice la propiedad y los organismos de control y de justicia y enfrente la corrupción.

La batalla política por este objetivo se inicióal otro día de la segunda vuelta electoral; tan fuerte era su impacto en la sociedad ecuatoriana que se concebía que, quienes estaban a favor de la asamblea formaban parte de las fuerzas del cambio y, aquellos que se oponían a ella, de las fuerzas del atraso y la reacción.

Correa empezó cumpliendo algunas ofertas de campaña con lo que ganó credibilidad y reafirmó su respaldo en el pueblo. Duplicó los bonos de la vivienda y de la pobreza; creó, aunque todavía con una pequeña inversión, el crédito 5-5-5 para reactivar la pequeña y mediana producción; elevó los salarios de los trabajadores y el magisterio, dejó de lado la firma del TLC, expulsó a los representantes del FMI, reafirmó la salida de los militares norteamericanos de laBase de Manta, anunció la construcción de las refinerías de Esmeraldas y Jaramijó, de siete centrales hidroeléctricas, de la carretera Manta-Manaos, etc. y, anunció públicamente su decisión de convocar a consulta popular para integrar la Constituyente que transforme el Estado ecuatoriano.

Este último elemento se convirtió en la declaratoria de guerra a la partidocracia, al empresariado y a la derecha que miraban en dicha convocatoria una verdadera amenaza para sus privilegios, mientras el pueblo sobreestimaba a la misma ubicándola como la solución a todos sus problemas. La batalla política por la convocatoria a la consulta popular que viabilice la Constituyente tuvo como protagonistas políticos de primera línea, al gobierno y PAÍS, al MPD y las organizaciones populares, por un lado;Al Congreso, con mayoría de socialcristianos, demócratacristianos, PRIAN, PSPy a los grandes medios de comunicación, banqueros, cámaras de la producción, por otro.

Esta confrontación política se dirimió en las calles, escenario principal de la lucha popular; en el Congreso donde se atrincheró la derecha pretendiendo, con mañoserías y leguleyadas, detener la consulta; en el Tribunal Supremo Electoral que destituyó a los 57 diputados obstruccionistas, previo viraje político de su presidente que habiendo sido designado por Sociedad Patriótica, terminó alineado con las posiciones del gobierno; y, en el Tribunal Constitucional que, con nueva conformación, ratificó lo actuado por el TSE.

Nuestro partido tuvo una acción política trascendente en la lucha por la convocatoria de la consulta y la Constituyente, la misma que pretendió ser estigmatizada por los reaccionarios, motejándonos de fuerza de choque del gobierno, por las numerosasmovilizaciones protagonizadas contra elCongreso y por las tomas del TSE y Constitucional que fueron factores importantes para la decisión final de estos organismos y el desenlace político favorable a la ConsultaPopular que fue convocada, con unestatuto elaborado por el gobierno, con unaopinión tangencial de las fuerzas afines. La acción de gobierno, la campaña del Presidente, el apoyo y campaña de las organizaciones populares y de la izquierda revolucionaria determinaron una victoria, sin precedentes, en una consulta popular, con un 81% a favor del SÍ a la convocatoria a la Constituyente, un 9% en contra y un 10% de nulos y blancos.

3.7 ELECCIONES PARA LA CONSTITUYENTE: VICTORIA INÉDITA DE LOS PUEBLOS DEL ECUADOR.
El triunfo aplastante de PAÍS y la victoria del Movimiento PopularDemocrático, como parte de la tendencia, así como, la derrota contundente del imperialismo, la partidocracia, los grandes medios de comunicación, las cámaras de la producción y la banca, constituyen, inequívocamente, los hechos más destacados del resultado electoral para la constituyente. Es un triunfo que tiene connotaciones ideológicas, políticas, electorales y organizativas. Ideológicas, porque reposicionó, en medio de una gran campaña anticomunista de la derecha, la propuesta del cambio hacia la izquierda y el socialismo, todavía difusa y en debate, no suficientemente comprendida por una amplia mayoría de la población, pero aceptada por ella misma, como la posibilidad cierta de transformación; políticas porque marca un viraje radical en la correlación de fuerzas con un giro favorable hacia la tendencia democrática y de izquierda; electorales porque coloca en la asamblea una aplastante mayoría de asambleístas afines a la corriente; y, organizativas porque genera condiciones parael fortalecimiento de las fuerzas más identificadas y comprometidas con la tendencia (PAÍS, MPD).

La base de este triunfo electoral es, por unlado, el desarrollo de la tendencia y, por otro, el liderazgo creciente de Correa que se convirtió en el principal candidato realizando una intensa campaña de promoción de su gobierno y de confrontación con la banca y los medios de comunicación, lo que le permitió a PAÍS alcanzar el 70% de la votación, cifra jamás obtenida por partido alguno, arrebatando electorado a todos los partidos, incluidos a los de la tendencia.

El Estatuto de la Asamblea garantizaba, en gran medida, una participación más equitativa y democrática de las fuerzas políticas que, además de recoger firmas, teníamos acceso a las denominadas franjas publicitarias concedidas por el Estado y a un método de adjudicación de escaños realmente proporcional, lo que alentó la proliferación de candidaturas locales y nacionales y unadisminución de los votos nulos y blancos.

La campaña se desarrolló en medio de una intensa confrontación ideológica y programática, pero también de un gran baratillo de ofertas demagógicas que nada tenían que ver con la Constituyente (sobre todo de los gutierristas) y de una descarada manipulación de los grandes medios que, utilizaron los espacios de opinión y entrevistas para ponerlos al servicio, casi exclusivo, de los candidatos oligárquicos.

La conformación de la Asamblea Constituyente, fruto de los resultados electorales obtenidos, nos muestra que todos los partidos y movimientos, excepción hecha dela irrupción de País y de la presencia del Movimiento Popular Democrático,sufrieron una disminución significativa y, en otros casos,catastrófica de su cuota electoral con respecto a la alcanzada, un año atrás, en el parlamento.

El espectro de la derecha: PRIAN, PSC, Sociedad Patriótica, UDC, ID y otras fuerzas menores: Vida y Familia, C4, etc. Confrontó al gobierno con tesis reaccionarias y anticomunistas y fue derrotado.

El Partido Socialcristiano queda diezmado en los que han sido sus fortines, Guayas y la costa, donde apenas alcanza 4 escaños, que sumados al nacional le dan un total de 5; peor suerte corre la Izquierda Democrática en Pichincha, en otro momento, símbolo de su fuerza electoral, apenas consigue 1 escaño, el último de 14 y con un candidato ajeno, que sumado al de Carchi hacen 2, mientras en Imbabura, Azuay y a nivel nacional no alcanza ninguno; cosa que también le ocurre a la Unión Demócrata Cristiana que, por primera vez en treinta años, no tendrá ninguna representación; y, el PRE que a duras penas logra un escaño en Esmeraldas, mientras el PRIAN desciende de 28 diputados entre 100 a 8 entre 130 en la Asamblea y el Partido Sociedad Patriótica de Gutiérrez, el mejor librado de la derecha, desciende de 24 a 19; igual situación le ocurre a la RED de León Roldós que apenas tendrá 4 representantes. En conjunto las fuerzas ajenas a la tendencia bordean los 40 escaños de entre 130, lo que evidencia el cambio ocurrido en este proceso electoral y la nueva correlación de fuerzas existente en el Ecuador.

Dentro de la tendencia, País tiene 77 escaños, las otras fuerzas de izquierda, excepción hecha del MPD, que forman parte de la misma, antes y durante la campaña electoral, jugaron al centrismo y la oposición de izquierda, forman parte del gobierno pero se oponen a él, en un cálculo pragmático. Todos ellos, descendieron ampliamente en su votación, perdieron su condición de fuerza nacional los que la tenían y alcanzaron un resultado marginal.

El MPD realizó una intensa campaña; apoyó decididamente al gobierno y llamó a votar contra el Congreso y por la ratificación de Correa, por una propuesta que nos conduzca a la PATRIA NUEVA Y EL SOCIALISMO. Los resultados configuran una victoria importante de la izquierda revolucionaria representada en las fuerzas que integramos Unidad Popular-MPD 15.

No logramos todo lo que nos propusimos en el terreno electoral, pero alcanzamos avances importantes que nos colocan ante los ojos de la sociedad ecuatoriana, pero sobre todo, ante los trabajadores y nuestro pueblo como una fuerza victoriosa, cualitativamente mejor y en desarrollo.

El MPD alcanzó una cuota de tres asambleístas, uno nacional y 2 provinciales en Guayas y Esmeraldas, igualando el número de diputados que teníamos en el Congreso; contribuimos, en alianza con Pachacutik y País, a la victoria en Chimborazo, Pastaza y Bolívar; disputamos, como MPD, voto a voto escaños en 8 provincias: Manabí, Imbabura, Cotopaxi, Cañar, Azuay, Loja, Sucumbíos y Morona, siendo superados, por ínfimas cantidades, en el conteo final.

Somos la segunda fuerza de la tendencia luego de País y la sexta nacional, cuando en la elección anterior ocupamos el octavo puesto. En Esmeraldas somos segunda fuerza y en la mayoría de provincias terceros o cuartos, en ningún caso nos ubicamos más allá del sexto puesto, en un escenario electoral caracterizado por la presencia de decenas de partidos y movimientos, en el país y a nivel provincial.

Nos hemos constituido, para significativos sectores populares, en la garantía de cambio.

Es necesario señalar que la avalancha de Correa también nos afectó llevándose parte de nuestro caudal electoral en todo el país; esto se expresó en la disminución del porcentaje y en la pérdida de un escaño en una provincia importante como Pichincha, lo cual constituye una derrota.

País se llevó nueve de los catorce puestos, algo nunca antes ocurrido. En general, sus fuerzas fueron superiores a las nuestras y no tuvimos, en varios casos, las condiciones para preservarlas y potenciarlas. No tiene que ver, exclusivamente, con el accionar en la campaña electoral, sino con la acción permanente que realizamos, lo que nos plantea la necesidad de trabajar más denodadamente en la consolidación de la organización, en la politización e ideologización de nuestra base política y social, única garantía para su mayor afirmación en el proyecto revolucionario.

Es cierto que la avalancha del Presidente Rafael Correa permitió que su movimiento y candidatos nos arrebaten una parte de nuestro electorado, pero, es cierto también que somos la única fuerza de la tendencia, luego de País, que participando individualmente se reafirma como una organización nacional con un prestigio, influencia y organización crecientes.

Es indudable que la influencia y simpatía hacia el MPD rebasan el ámbito expresado electoralmente, lo que genera una reserva importante para el futuro. Junto a País, el Movimiento Popular Democrático y las otras organizaciones que integran Unidad Popular, entre ellas, el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador, nos hemos constituido, para significativos sectores populares, en la garantía de cambio. La campaña anticomunista que pretendió mostrar al MPD como un miembro más de la “partidocracia” responsable de la crisis del Ecuador ha sido desbaratada en gran medida.

Finalmente, debemos anotar que esta participación exitosa es el resultado de una orientación política justa durante el gobierno de Correa y en la campaña, de una selección adecuada de candidatos en la mayoría de casos, lo que nos permitió tener voceros calificados de nuestra política, potenciándonos en la promoción de la propuesta electoral. Es también el resultado de un significativo nivel de organización expresado en la recolección de 270.000 firmas, en un tiempo récord, para la inscripción de listas: a nivel nacional, en todas las provincias del país y en el exterior; de una campaña electoral intensa, de masas, articulada nacional y localmente, unificada en su contenido y forma, con mejores niveles de calidad en su propaganda, de diálogo con nuestro pueblo, de debate para ganarle a una propuesta de izquierda, justa y viable, contemplada en los siete ejes programáticos que nos permitieron explicar y adherir a los sectores populares a la lucha por la conquista de la Patria Nueva y el Socialismo, que es nuestro proyecto inmediato y mediato, para cambiar al Ecuador.

3.8 UNA PERSPECTIVA QUE MOTIVA.
La crisis del país no se ha resuelto y en el espectro político se han agudizado las contradicciones entre la nación y el imperialismo, entre los que queremos el cambio y los que se oponen a él, entre la izquierda y la derecha.

La Constituyente, sin lugar a dudas, será un escenario importante en esa confrontación; hay que tener conciencia de sus alcances y límites; las fuerzas progresistas tienen la posibilidad de elaborar una Constitución de contenido democrático y patriótico que abra las puertas para un cambio más profundo,en ese propósito, la voluntad política de Correa es determinante, pero, será también trascendente la acción de los asambleístas revolucionarios convertidos en portaestandartes de los anhelos más altos de los trabajadores y pueblos del Ecuador.

Ellos en la constituyente y el pueblo en las calles serán los garantes de un cambio verdadero en beneficio de las mayorías. El desafío esta planteado, hay una búsqueda en el pueblo y la mayoría cree haberlo encontrado con Correa.

El otro escenario es la atención urgente a las necesidades inmediatas de nuestro pueblo, es, por ende, una obligación hacer causa común con él, ponernos a la cabeza de su lucha para lograr solución. Necesitamos fortalecer la tendencia decambio y, en el marco de ella, desarrollar y consolidar nuestra propia identidad y fuerza, como elementos que nos permitan, en el futuro, enfrentar las nuevas tareas buscando la unidad con otras organizaciones a partir de la potencialidad que tenemos como fuerzas revolucionarias.

En definitiva, quedamos con un escenario favorable a la corriente democrática y de cambio que requiere ser calificada, con una perspectiva importante de crecimiento para las fuerzas de izquierda, con un partido motivado y una imagen ganadora y con un pueblo dispuesto a incorporarse, en nuevos niveles, a la acción política y a la lucha revolucionaria. A los militantes de izquierda nos corresponde asumir esa tarea.

3.9 SEGUIMOS EXIGIENDO SANCIÓN PARA LOS ASESINOS DE JAIME HURTADO.
Nos ratificamos en que el asesinato de nuestros compañeros Jaime Hurtado, Pablo Tapia y Wellington Borja, fue un crimen de Estado y por ello seguiremos luchando para que los responsables intelectuales y materiales sean juzgados y sancionados.

Un paso adelante en este propósito, constituyó la sentencia condenatoria en contra de Freddy Contreras, que recibió 16 años de reclusión mayor extraordinaria, dictada el 20 de diciembre de 2005, por parte del Presidente de la Corte Superior de Justicia de Quito, de otro lado la detención de Cristian Steven Ponce, en los Estados Unidos, el mismo que fue traído al país y posteriormente recluido en el Penal García Moreno; sin embargo, lo fundamental de la justicia está por hacerse, esto es, juzgar y sancionar a los demás autores materiales y sobre todo, a los autores intelectuales del crimen.

La sentencia dictada contra Freddy Contreras, echó por tierra la versión mentirosa y encubridora de Mahuad, que en cadena de radio y televisión, dijo que los autores intelectuales fueron los paramilitares colombianos, que los autores materiales fueron Milanta y Vitorino, los mismos que contaron con la complicidad de Washington Aguirre, Serguey Merino y Cristian Ponce.

Son ocho años de incesantes acciones legales y de lucha, que venimos impulsando para que se sancione a los autores materiales e intelectuales, a los cómplices y encubridores de este crimen de Estado y si no encontramos justicia en el Ecuador, no renunciamos al derecho de asistir a las instancias internacionales.

 

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IV.- El MPD: Su organización y funcionamiento.

4.1 LA ELABORACIÓN POLÍTICA.
El Movimiento Popular Democrático como organización política revolucionaria, tiene como tarea central, en la presente etapa histórica, luchar por la conquista de la Patria Nueva y el Socialismo, para lo cual, un paso indispensable es la instauración de un Gobierno Popular, Patriótico, Democrático y Revolucionario, conformado por hombres y mujeres de nuestro pueblo comprometidoscon ese propósito.

La conquista de ese objetivo solo será posible a condición de que los trabajadores y los pueblos del Ecuador cuenten con una sólida organización política revolucionaria grande, firme y experimentada que, en íntimo asocio con ellos, los conduzca con certeza.

Esa organización revolucionaria es el Movimiento Popular Democrático. Por tanto, la construcción, formación y funcionamiento calificado del MPD, es una condición insustituible para la conquista del objetivo trazado, entendiendo, con claridad, que ese proceso no puede hacerse en abstracto, al margen de la vida política y social del Ecuador y el mundo; del análisis y manejo de las contradicciones que rigen el desarrollo social; de los intereses y acciones del imperialismo, de las clases dominantes y la oligarquía que pugnan por mantener su dominación y privilegios, por un lado; y, por otro, de las inquietudes y aspiraciones más sentidas de las masas, de los sectores oprimidos y explotados, que luchan, con afán, por el cambio inmediato de su situación y, los sectores mas avanzados, por el cambio y la transformación revolucionaria de la sociedad, por la Patria Nueva y el Socialismo.

Por esta razón, en este período, el Movimiento Popular Democrático ha hecho esfuerzos por involucrarse activa y cotidianamente en la vida política del país, entendida esta como la acción nacional, regional y local de sus dirigentes y militantes en todos los acontecimientos que ocurren en el país y en sus diversas jurisdicciones territoriales y sectores sociales, con el propósito de acumular fuerzas y avanzar.

Este período que concluye ha tenido al MPD como uno de los protagonistas fundamentales en los acontecimientos más importantes de la vida política nacional y en la solidaridad con los pueblos que se levantan en lucha contra nuestros comunes enemigos.

Estuvimos presentes en la oposición popular a Alfredo Palacio pero no solo denunciando y combatiendo el carácter neoliberal y continuista de su política sino, también, levantando propuestas concretas como el Proyecto de Reforma Política Alternativa frente a la crisis, entregado en un acto especial a los ecuatorianos y los medios de comunicación, en cuyo contenido explicamos que, aunque no resolvía la misma, sin embargo, permitía desenmascarar y frenar su acción neoliberal. Igual ocurrió con el proyecto de consulta popular entregado a Palacio, siendo el MPD el único partido político en hacerlo, dotando a la militancia y las masas un instrumento importante para su educación y acción política.

La lucha por los derechos y necesidades delos trabajadores y pueblos, en especial en las provincias de Sucumbíos, Orellana, Esmeraldas, Cañar, Manabí; de la juventud, la mujer y el magisterio, de las nacionalidades y pueblos, de los campesinos, pequeñoscomerciantes y moradores de los barrios populares, contra la tercerización, por servicios básicos, por sus derechos de organización, trabajo y ambientales, contra la discriminación, tuvieron en el MPD su aliado y conductor.

Intensa e importante ha sido, también, nuestra participación en todos los procesos políticos electorales que se han desarrollado durante este período, siendo destacadas las alternativas programáticas elaboradas para cada uno de ellos. En miras a la consulta popular, fuimos los artífices de la propuesta de la CONSTITUYENTE PLURINACIONAL, ORIGINARIA, POPULAR Y DE PLENOS PODERES y de los siete EJES PROGRAMÁTICOS, (Soberanía, Bienestar del Pueblo, Derechos Democráticos, Democratización de los organismos de Control y de Justicia, Economía Solidaria y Productiva, Democratización de la Propiedad y Combate a la Corrupción) que tienen plena vigencia hoy y que deben seguir siendo debatidos y generalizados con las masas.

Concientes de que en América Latina crece y se desarrolla la conciencia antiimperialista y de que el área andina, en particular, constituye un eslabón débilde su dominación, contribuimos, militantemente,a la lucha por la caducidad delcontrato con la OXY, a las jornadas en contra de la firma del TLC, por la no participación en el Plan Colombia y, en consecuencia, por la expulsión de los militares norteamericanos de la base de Manta. En esta línea de acción, participamos de la estructuración del Comité Nacional por la Nacionalización del Petróleo. Significativa ha sido, también, nuestra contribución a la unidad de la izquierda y solidaridad internacional; en este último campo, experiencias como la organización anual y conjunta, con el PCMLE, de los Seminarios Internacionales “Problemas de la Revolución en América Latina” ha tenido exitosa realización. Trascendiendo,incluso, en casos como el último, las fronteras de la izquierda y del país, provocando la indignación y embate de fuerzas retardatarias como el Gobierno de Uribe.

De igual manera, cabe destacar la participación sistemática del MPD en escenarios internacionales como el Foro de Sao Paulo, en donde con nuestra presencia, contribuimos al intercambio de experiencias con otras fuerzas democráticas y de izquierda, al fortalecimiento de esta corriente y al conocimiento y difusión de nuestra modesta experiencia. Un ámbito especial ha sido la solidaridad con los pueblos en lucha y con aquellos que se encuentran en el poder. En ese marco la solidaridad con la revolución cubana y su pueblo han tenido una atención permanente, siendo el último Encuentro Latinoamericano realizado, por primera vez, fuera de Cuba y en nuestro país, un momento especial de dicha solidaridad. En todo este proceso la directiva nacionaly provinciales y otras instancias dirigentes y de base del partido, con distinto nivel y destreza, han cumplido un rol importante, primero: diagnosticando y valorando su realidad y el escenario político y, luego, elaborando orientaciones y socializándolascon la militancia y con las masas para garantizar su aplicación.

Esta práctica permite que el desarrollo orgánico del partido, la formación y calificación de dirigentes y militantes, estén insertos en la lucha social y política, impidiendo el surgimiento de prácticas ajenas a nuestra concepción como el organicismo. Fruto de este proceso hemos logrado una influencia más calificada, así como la incorporación de 46.000 nuevos afiliados al partido, señalando, sin embargo, que uno de los más serios problemas a resolver es, precisamente, el de convertir a esos afiliados en militantes, en la proporción quese requiere, a través de la organización de nuevas brigadas, lo que permitirá, en un nuevo nivel, reanudar el proceso de formación, ampliación de la influencia y fortalecimiento sistemático de la organización, poniéndole al partido a tono con las exigencias de la dinamia política y necesidades de la presente etapa histórica que viven el país, América Latina y el mundo.

4.2 EL PAPEL DE LOS ÓRGANOS DIRIGENTES Y DE BASE DEL PARTIDO.
La elaboración de orientaciones, la participación y conducción en la lucha social y política señalada líneas arriba, han tenido como premisa el funcionamiento colectivo y la acción individual de los órganos dirigentes del partido, que han funcionado de manera estable durante este período.

El Consejo Nacional, máximo organismo de dirección del partido en ausencia de la Convención, la Directiva Nacional y la Comisión Política, han funcionado con regularidad, conforme a lo señalado en nuestro Estatuto y las necesidades de la práctica revolucionaria, siendo instrumentos estables de ejercicio democrático, de análisis y debate político, de elaboración de orientaciones y propuestas para la acción del MPD, así como, una garantía básica para la aplicación y control de las mismas. La emisión de los instructivos semanales y la relación y presencia directa de los dirigentes nacionales en las provincias, han constituido un mecanismo correcto de transmisión y socialización oportuna de las orientaciones y de impulso al funcionamiento partidario. Sin embargo, esta práctica correcta no estuvo exenta de desniveles en la contribución y actitudes burocráticas en los miembros de la Directiva Nacional, existiendo casos aislados de integrantes que abandonaron su responsabilidad.

Este funcionamiento del partido se ha ejercido también a nivel provincial, pero, en este caso, con desniveles importantes. Podemos decir que en la mayoría de provincias se realizan los consejos provinciales, funcionan sus directivas y juegan el papel correcto como órganos dirigentes, sin embargo, cabe señalar que hay todavía algunas en las que su funcionamiento es intermitente y no garantiza una plena, oportuna y correcta conducción del partido. Una atención especial debe merecer, a nivel provincial, el funcionamiento de las comisiones políticas que, todavía, no es generalizado; así como, la atención al trabajo con las directivas cantonales, cuyo funcionamiento es aún limitado. La construcción y funcionamiento de las brigadas como órganos masivos, dinámicos y calificados de militancia revolucionaria de nuestro pueblo y de acción política con él, han tenido expresiones importantes en este período en varias provincias; sin embargo, es un hecho que sigue siendo nuestra principal deficiencia. En este terreno, dos son los problemas fundamentales:

1) No se construyen brigadas con características masivas, en la proporción que requerimos y de acuerdo a las posibilidades de influencia política que tenemos; lamayoría siguen siendo pequeñas, con una membresía de entre diez y veinte miembros, lo que demuestra una actitud conservadora en pensamiento y acción, en los dirigentes y militantes del partido; no acabamos de comprender, en la práctica, la importancia de tener un partido grande, organizado, disciplinado e indisolublemente ligado con las masas, en medio de la lucha y la acción política.

2) La mayoría de brigadas que se construyen con un importante esfuerzo, no tienen un funcionamiento permanente, lo cual incide en que no haya un trabajo más calificado.

Una aplicación consecuente de la orientación trazada de construir brigadas masivas y ligadas en su accionar al sector social de donde provienen, formadas en la doctrina y práctica revolucionarias del partido nos permitirá, a los órganos dirigentes, una mejor y más oportuna elaboración política, una mayor dinamización de la lucha social y política y nos pondrá, en momentos excepcionales de crisis generales, en condiciones de capitalizarlas.

Un elemento especial y positivo que debemos destacar es el desarrollo de nuestroaccionar político y organizativo en el exterior. A partir de una presencia organizada, alcanzada en este período en España y Suiza, pudimos participar en Europa en las últimas elecciones para la Constituyente con resultados alentadores que reflejan la adhesión y respaldo que tenemos en nuestros compañeros migrantes. Tenemos las condiciones y los militantes comprometidos en la organización del MPD en los Estados Unidos en donde dimos nuestro apoyo electoral al Frente Unido de Inmigrantes.

Debemos destacar también el funcionamiento de algunas comisiones nacionales que han cumplido correctamente el papelde instrumentos auxiliares de la directiva nacional en sus ámbitos específicos, elaborando, proponiendo orientaciones y acciones y ejecutándolas una vez aprobadas.

Se han destacado, en este ámbito, la propaganda y la disciplina, hemos desarrollado la educación política, pero necesitamos elaborar una política financiera que autosostenga, en mejores condiciones, al partido y ejercer un trabajo más sistemático con los representantes populares, tanto a nivel provincial como nacional.

LA PROPAGANDA
C
onstituye una de las tareas en donde hemos logrado ejercer una importante actividad, con niveles de calificación mayores. El periódico Patria Nueva tiene una regularidad y mejora su calidad en contenido y forma, aunque su utilización en la base del partido y para el trabajo de masas tiene, todavía, grandes deficiencias. En esta misma línea,hemos realizado volantes, publicaciones sistemáticas en periódicos de circulación nacional frente a hechos y temas de trascendencia, editamos suplementos que circularon adjuntos a diarios nacionales, producimos materiales coyunturales, como el de la reforma política, frente al TLC, etc. que no alcanzan aún el nivel de cuadernillos regulares como es nuestra propuesta y debe ser la práctica.

Un ámbito especial que se ha desarrollado de manera significativa en este período, en la propaganda, es la producción radial y audiovisual. Además de cofinanciar y mantener los programas radiales en varias provincias; logramos, en el campo audiovisual, capacitar a varios de nuestros compañeros en el exterior, montamos, pese a nuestras limitaciones económicas, una infraestructura dotada de un equipamiento importante y moderno e iniciamos la producción de materiales que constituyen un aporte a la promoción de nuestras ideas, a la organización de las masas y a la formación de nuestra militancia. Especial atención ha tenido también la formación, promoción y capacitación de cuadros para el trabajo propagandístico en las provincias, con este objetivo se realizaron múltiples talleres, seminarios, cursos, escuelas teóricas y prácticas, lo que, sin lugar a dudas, ha redundado en un inicial, pero, más calificado trabajo de propaganda quese evidencia en la acción permanente y en las campañas electorales.

LA FORMACIÓN POLÍTICA.
Es una tarea que debe acometerse en la teoría y en la práctica para tener numerosos y capacitados líderes revolucionarios. Nuestra militancia debe ser formada en la organización, en la lucha y en el conocimiento teórico y político. Con este propósito desarrollamos durante este período, con temas doctrinarios y coyunturales, para dirigentes provinciales y cantonales, seminarios y escuelas nacionales y regionales, en Puerto Quito, Esmeraldas y Cañar, con una numerosaconcurrencia que promedió los 150 asistentes a cada una de ellas y con una selección más detenida de los asistentes.

Una cantidad importante de escuelas provinciales se han desarrollado y desarrollan en el país, sin embargo, es necesario señalar que esta labor de formación es adicional e incompleta si no va acompañada de la que debe realizarse de manera estable y permanente en el sitio de militancia emepedista, de manera principal, en la brigada que debe hacer la formación básica del militante, incentivándole al estudio y el conocimiento.

LA LABOR DE DISCIPLINA.
Ha constituido también otro escenario de crecimiento y calificación de nuestra actividad. Sus logros más importantes se expresan en la conformación de un significativo número de comisiones provinciales y en la capacitación que se ha hecho con ellas mediante la realización de varios cursos nacionales y provinciales, lo que nos ha asegurado una cantidad importante de cuadros.

EL TRABAJO DE AUTOSOSTENIMIENTO MATERIAL.
Es, sin lugar a dudas, uno de los más importantes en la vida del MPD, tiene que ver con nuestra concepción de que la emancipación de nuestro pueblo tiene que ser obra de él, en todos los terrenos. Al respecto debemos señalar que son inmensas las necesidades generadas por la actividad política revolucionaria, tanto en épocas que podemos llamar normales y, más aún, en momentos de agitación electoral. Hasta hoy hemos tenido dos fuentes de financiamiento, los recursos asignados por el Estado que son proporcionales al porcentaje electoral que alcanzamos y las acciones financieras que hemos desplegado.

Cabe señalar al respecto que, en momentos de agitación política y de demanda ingente de recursos hacemos un derroche de iniciativa y conseguimos cantidades verdaderamente significativas, lo que demuestra que tenemos un gran potencial, sin embargo, debemos reconocer autocráticamente que, en una actitud cómoda no hemos sido capaces de formular y ejecutar una política financiera estable que nos provea sistemáticamente de recursos, tarea que aún espera ser acometida, en todos los niveles, desde la dirección nacional hasta la brigada.

LA ACCIÓN CON LOS REPRESENTANTES POPULARES
Constituye un elemento de gran importancia para el partido, puesto que ellos son la imagen pública y permanente del mismo, de su política y en muchos casos, el indicador de lo que sería el MPD en el ejercicio del gobierno.

Al respecto, debemos señalar que la labor de nuestros compañeros tanto en el Congreso Nacional como en los organismos seccionales ha tenido, en lo fundamental,aciertos tanto en la acción política, como en las realizaciones con las masas y en la rendición de cuentas que hacemos aellas.

Esta acción nos ha permitido acumular experiencia, tener mayores aciertos y ganarnos el respaldo y la adhesión de los sectores populares, que se expresa en el hecho significativo de que nuestros Alcaldes y Prefecto fueron reelegidos con los más altos índices de votación.

En general, hemos conjugado de manera correcta la acción dentro del parlamento burgués y los organismos seccionales con las demandas y exigencias de las masas y con su lucha; cuando estamos en la oposición para reforzar nuestro reclamo y propuesta; y, cuando estamos al frente del organismo seccional para integrar a las masas en nuestra gestión.

Hemos tratado siempre de que la acción de los representantes populares sea unificada en todo el país y refleje nítidamente la política de nuestro partido. Con este propósito realizamos, durante este período, el Taller Nacional de Representantes Populares en la ciudad de Cañar.

Igualmente, hemos buscado que a nivel nacional, provincial y cantonal exista una relación fluida entre la dirección del partido y los tribunos populares, sin embargo, debemos señalar que esta relación no siempre tiene los niveles adecuados y afecta el ejercicio correcto y preciso de nuestra política en esas instancias y un mayor y mejor aprovechamiento de las mismas, por lo que es necesario depurar en la actividad de nuestros representantes populares, visos de asistencialismo, paternalismo y personalismo, así también actitudes burocráticas y administrativas que, a veces, se presentan.

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V.- Perspectivas y tareas.
Las sucesivas y apabullantes derrotas propinadas por la tendencia democrática y de izquierda al imperialismo y la derecha, en las múltiples elecciones realizadas a lo largo de este año, muestran, categóricamente, un cambio radical en la correlación de fuerzas sociales y políticas en el Ecuador.

Cambio que difícilmente puede ser revertido por la vía electoral, al menos en un futuro inmediato. Se ha desmoronado un período de casi treinta años de dominación política de la derecha, el llamado centro y la partidocracia corrupta que impulsaron el neoliberalismo, asfixiando al pueblo y exacerbando su descontento, alentando sus afanes de cambio. Las fuerzas de la oligarquía y sus líderes emblemáticos están derrotados, carecen de iniciativa y, en algunos casos, ruedan por la pendiente; miran con preocupación y, hasta con desesperación el ascenso de la corriente democrática y de izquierda, el avance de la organización popular y la intensificación de su lucha social y política, que constituye una amenaza a sus privilegios.

Esta situación lejos de resolver la crisis del país la agudiza en todos los terrenos; con los trabajadores y los pueblos movilizados por sus reivindicaciones y una derecha herida, pero, ni remotamente desprovista de su gran poder, la perspectiva inmediata es de una gran confrontación en todos los campos y por todos los medios. Las contradicciones fundamentales de la sociedad ecuatoriana se agudizaran inevitablemente, porque la única forma de atender los cambios y derechos reclamados por los de abajo, es afectando los privilegios de los de arriba y la dominación y el saqueo de los monopolios imperialistas, como ha hecho Correa con las empresas petroleras al retener para el Estado el 99% de las ganancias extraordinarias del petróleo, dejándoles a ellas el 1%. Si Correa profundiza su política patriótica y de combate a los privilegios de varios sectores, no solo que será combatido con los instrumentos de la institucionalidad burguesa, sino que la derecha y el imperialismo pugnarán por echarlo del gobierno y, para ello, recurrirán a la conspiración, a la provocación y a otro tipo de acciones criminales y reaccionarias contra el pueblo.

La Constituyente se convierte en el escenario más inmediato e importante de la confrontación política, por los cambios que ella puede producir a favor de la soberanía, de los trabajadores y de los pueblos del Ecuador. Tiene inmensas potencialidades pero también límites importantes. En ella se van a expresar las contradicciones sociales, los matices dentro de la propia tendencia de cambio, así como, las pugnas interburguesas; son grandes intereses los que están en juego en la elaboración de la nueva Constitución.

Para los trabajadores, los pueblos y las nacionalidades, la Constituyente es el escenario para demandar cambios de trascendencia, enfrentando y afectando ladominación imperialista y la explotación capitalista, pero, siendo conscientes, al mismo tiempo, de que por su composición, en modo alguno, esa Constituyente acabará con el sistema capitalista; lo reformará sí y, precisamente, la lucha de nuestros constituyentes revolucionarios dentro de ella y de las masas en la calle será para lograr que esas reformas sean lo más radicales posibles en defensa de la soberanía, de los derechos democráticos, humanos y ambientales y de la vida de nuestros pueblos.

Queremos que de esa Constituyente salgauna constitución democrática y progresista en oposición a la actual, entreguista, reaccionaria, neoliberal.

La derecha y la socialdemocracia pugnarán en la Constituyente por una reforma constitucional que, apenas, reordene la institucionalidad oligárquica, sin afectar la esencia de los privilegios de burgueses e imperialistas y el modelo neoliberal, creando mejores condiciones para la gobernabilidad.

Mientras que Correa, su partido y otras fuerzas de la socialdemocracia de izquierda se propondrán “refundar el país”, haciendo algunos cambios democráticos, progresistas y patrióticos, dándole protagonismo a lo que ellos denominan la “sociedad civil”, enterrando a la partidocracia y empujando el reordenamiento jurídico del Estado, coincidiendo con el conjunto de la burguesía en que hay que, supuestamente, despolitizar y despartidizar los organismos del Estado.

Pese a los límites, la perspectiva es alentadora y ratifica la corrección de la políticaaprobada por nuestro partido que implica el afirmarnos más dentro de la tendencia, pero fortaleciendo nuestra identidad como organización revolucionaria, apuntando a la politización y organización de las masas con nuestros principios para acumular fuerzas y avanzar en nuestro proyecto revolucionario.

5.1 OFENSIVA IDEOLÓGICA POR EL CAMBIO REVOLUCIONARIO, POR EL SOCIALISMO CIENTÍFICO.
La ofensiva ideológica que la reacción y el imperialismo desataron con fuerza en la última década del siglo anterior, proclamando el fin de la historia y las ideologías, la bancarrota del socialismo, pretendiendo erigir al capitalismo como el único sistema social posible y vigente, tocó techo muy pronto y fracasó. Los golpes que recibieran las fuerzas revolucionarias y el reflujo inicial del movimiento de masas fueron, paulatinamente, superados por la respuesta progresiva de los trabajadores y los pueblos que se levantaron en oleadas de lucha por sus derechos, por mejores condiciones de vida, contra la dominación imperialista, en diversos lugares del mundo y, particularmente, en América Latina.

Hoy, la perspectiva del cambio revolucionario hacia el socialismo cobra inusitada vigencia, lo positivo radica en que los sectores populares y de trabajadores intuyen que, por esa vía, está la solución a sus problemas y, todas las fuerzas de la tendencia democrática hemos contribuido a crear ese imaginario popular; sin embargo, es evidente que la comprensión respecto de lo que es el cambio revolucionario y el socialismo, es precaria y confusa, dispersa y manipulada; por tanto, el debate sobre este tema cobra vital importancia. El esclarecimiento, ante el pueblo, de estos elementos ideológicos y políticos constituye requisito indispensable a ser cumplido para avanzar, más rápidamente, en el proceso de organización multilateral de las fuerzas y el movimiento revolucionario.

Las clases dominantes agotan todos sus esfuerzos para impedir ese esclarecimiento y, lo que es más, multiplican sus acciones para incrementar e intensificar la confusión; la pequeño burguesía también ha ingresado a este debate enfrentando al “capitalismo salvaje” y a la “larga noche neoliberal” con propuestas de “izquierda” pero “modernas”que tienen como esencia la propuesta de cambio en paz, en el marco del propio sistema capitalista.

Proliferan entonces diversas “opciones” “nacionales”, “democráticas”, actuales” desocialismo: Del siglo XXI proclamado, principalmente, en Venezuela, Bolivia y Ecuador.

“De mercado”, al estilo chino, reivindicado, entre otros, por reaccionarios como Jaime Nebot, que señala que es una de las alternativas que pueden coexistir con lo que él denomina “capitalismo ético” y otras.

Todas ellas cuestionan o se oponen abiertamente al socialismo científico, invocan las particularidades nacionales o del actual desarrollo social, indispensables de tomarse en cuenta a la hora de construirlo, para negar su valor universal y anular elementos esenciales del mismo. Reemplazan la revolución social por la revolución ciudadana, pretendiendo ignorar el enfrentamiento de clases, como vía para, supuestamente, acabar con el capitalismo; proponen “construir” el socialismo en el marco del capitalismo sin abolir la propiedad privada y la dependencia del imperialismo. En realidad se trata de propuestas que reforman el sistema, pero, no buscan acabar con él y su crisis sino paliarla, maquillarla, hacerla más llevadera.

Por lo tanto, debemos reafirmar nuestra ofensiva, con debate, sobre los elementosesenciales que nos permitirán el cambio revolucionario hacia el socialismo. Tenemos una gran ventaja, una militancia comprometida y conciente que debe profundizar el estudio y la asimilación sobre este tema, para transmitirlo masiva y creativamente y un pueblo ávido de comprender la esencia de ese cambio y su papel como protagonista del mismo.

5.2 CONSTRUIR, FORMAR Y DESARROLLAR EL MOVIMIENTO POPULAR DEMOCRÁTICO, TAREA PRINCIPAL DE LA PRESENTEETAPA.
Vivimos una etapa de intensa disputa ideológica, política y organizativa en elmovimiento de masas y en el conjunto de la sociedad ecuatoriana, tanto con laderecha, como con las fuerzas de la tendencia. Unos trabajan contra el cambiorevolucionarlo, otros para mediatizarlo y nosotros para conquistarlo, por lo que esindispensable preservar e incrementar, a saltos, nuestra base social.

Las masas son las hacedoras de ese cambio y, por eso, la importancia de laofensiva planteada hacia ellas. Los autores y actores de esa ofensiva ideológica, política y organizativa somos los dirigentes y militantes del partido, de allí que, lalabor de construcción, formación y funcionamiento del MPD, donde hoy tenemos un déficit significativo de cara a las necesidades es, sin lugar a dudas, la tareamás importante en la presente etapa histórica en la que, además, las posibilidadesde hacerlo son favorables, por la predisposición del pueblo hacia la corriente decambio y la imagen positiva del MPD, que son puntos de partida indispensablespara la construcción de cualquier organización política.

Para consolidar, crecer y desarrollar nuestra base social y organización, esnecesario impulsar la afiliación, mejorar el funcionamiento de la estructurapartidaria y su relación con los sectores populares. Insistimos en la necesidad detrabajar por convertir al simpatizante en votante doctrinario, al votante en afiliado,al afiliado en militante y al militante en dirigente. Poner especial atención en elfuncionamiento permanente de la brigada con carácter asambleísta, masivo y ligado a un sector concreto de masas.

Calificar la dirección del partido, en cada nivel, perfeccionando la elaboraciónpolítica con orientaciones justas y oportunas, mejorando la relación con la base,garantizado la información, el debate de la política, tareasy la relación de lasbrigadas con su sector de masas. Trabajar por la conformación de equiposestables, consolidados, con una dirección colectiva, que distribuyaresponsabilidades, movilice y unifique al partido en la aplicación de lasorientaciones y con miembros con una alta responsabilidad individual.

Impulsar a nuevos niveles la formación teórico- política de los militantes ydirigentes; estar atentos a los acontecimientos políticos locales y nacionales;promover nuevos y numerosos dirigentes. La formación de líderes exige una laborpersistente de la dirección, reclama también la disposición de cada militante parael estudio de la teoría revolucionaria, de nuestros documentos. Para ello, debemostrabajar para que la asimilación del militante antiguo y nuevo a la política delpartido sea en torno a la propuesta ideológica y programática, al análisis de larealidad nacional e internacional, a la práctica social.

Perfeccionar el papel de los representantes populares, que deben serconsiderados no solo como un instrumento para conducir a las masas en la luchapor la solución de sus necesidades materiales, sino, fundamentalmente, comotribunos populares, que sean un resorte para impulsar la promoción y organizacióndel partido, permitan afirmar y desarrollar los vínculos con los sectores populares,educarlos políticamente, demostrar la capacidad que tenemos los revolucionariosen la gestión gubernamental.

Esta situación demanda promover lo que hemos hecho en los gobiernosseccionales dirigidos por nosotros o en los que tenemos una destacadaparticipación, difundir nuestra propuesta para salir de la crisis, recordarle al puebloquienes son los responsables y causantes de la misma, ganarlos para las ideas decambio, de la lucha por el poder. No dejar sin respuesta a la campaña reaccionariaque se implementa en contra nuestra.

COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS:
Estamos viviendo y se avecinan momentos de mayor trascendencia política quedemandan nuevos niveles de acción revolucionaria; tenemos un partido que hacrecido y se ha desarrollado al fragor del combate, orientado por principios que se han probado como justos en la práctica social, hemos ganado una granexperiencia y gozamos de prestigio, respeto y autoridad en nuestro pueblo. Todoeste acumulado debe servirnos, ahora, para proyectarnos a un nuevo nivel deacción revolucionaria y cumplir a cabalidad nuestro papel de organizadoresyconductores de las masas en la lucha por la PATRIA NUEVA Y EL SOCIALISMO.

Acometamos con entusiasmo y convicción las tareas para conquistar la victoria.

 

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