TU VOZ
La delicadísima hebra musical
que sale perfumada de tus labios,
solo ha podido pronunciar mi nombre
cumpliendo el mandato irresistible
de tu corazón que me ama.
¡háblame una y tantas veces
que quiero mediar en tu palabra
todo el amor que dices que me tienes!
¡Ah
cuánto misterio guarda
la apacible claridad de tu mirada
cuánta esperanza los sueños
protegidos por tus manos cariñosas
cuanta vida tu vientre
poblado de ardiente primavera!
¿cómo lograr, entonces,
que nunca dejes de mirarme?
¿cómo sentir sobre mi piel, todas las noches,
las suaves caricias de tus manos
que suelen perturbarme los sentidos?
Deja que tu voz se enrede en mis
anhelos
dime de una vez....
¿cómo lograr que tu «vientre sea para
siempre mi abierta
sepultura»?
Marzo de 1986
INDICE
BÚSQUEDA
Si quieres encontrarme,
búscame entre todos.
Sé lo que soy...
-no tan poco-
Por eso la soledad he combatido.
Sé a donde voy...
por eso entre todos voy perdido.
Si me quieres encontrar,
búscame entre todos,
que soy el mismo pueblo
armado de esperanza.
Mayo 30 de 1984
INDICE
*-*-*-*-*
Desde ahora a la alborada
tendrás todo el amor que te ha faltado,
el amor que te negaron
los buscadores de oro en las tinieblas ......
¿Por qué condescendió
tanto la vida
con los que no aprendieron a amar a las estrellas;
con el que, siendo capitán,
perdió la ruta del crucero;
con los que dieron la espalda al tren en marcha
para no enfrentarse a la llegada?
¡No deshojes ya la historia!
ahora tendrás, como regalo
pedazo a pedazo, mi corazón entero.
Haz del amor profundo en sus adentros,
escudo impenetrable de la guerra
que libra con el tiempo
tu figura, tu razón y tu hermosura.
Abril 2 de 1994
INDICE
RECORDÁNDOTE
Estos recuerdos que no cesan,
me hacen pensar en ti
a cada instante.
Estás como de espaldas al olvido,
te has prendido de mi anhelo
como la sombra se proyecta de la vida.
Por eso, más que ayer,
amo mis sueños.
por eso, tú lo sabes,
te abrazo a cada instante,
me hundo en la ilusión
de amarte sin medida.
Me niego a preguntarme dónde
has ido,
lejos como estás sería
como apretar el agua entre los dedos
o aprisionar la luz en pleno día,
o hacerse perseguir del aire
con ánimo de ahorcarse con la vida.
Ahora,
amo los sueños por amar la vida,
la vida y sus recuerdos
por estar siempre contigo.
Tú y yo,
sembrados sobre el vientre de la tierra,
germinaremos vidas sucesivas
para que no se agote nunca
la esperanza de amarnos siendo libres.
Septiembre de 1993
INDICE
PERSIGO TU CALOR
Esta lluvia que no cesa,
ha humedecido el alma.
como el girasol que sigue tras la luz,
persigo yo tus pasos.
busco tu calor
para abrigar mi vida.
esta «lluviosa pena» que no calma
me persigue de repente...
Pequeña y esquiva, vida mía,
voy detrás de tu camino.
Y con este peso enorme de recuerdos
tal vez no he de llegar donde me esperas.
¡Vuélvete a mi con tu vientre enardecido
para secar la lluvia que me apena!
y colocaré un peso enorme sobre el tiempo
para que arrastre lentamente el calendario de sus horas.
Aquí te esperaré,
en este sitio enorme
con espacio para todos los que contigo vengan;
daré mil pasos en el mismo sitio de la espera,
pero estaré aquí, esperándote
no importa la hora en que llegues tú y los otros;
estaré aquí bordeando los cauces del futuro,
hasta que lleguen todos.
Guayaquil, diciembre 7 de 1985
INDICE
SUEÑO Y REBELDÍA
Anoche estuve soñando
que me agarraba de ti,
cogidito de tu sueño
mi alegría recobre.
¡Ay amó,
cuando yo pienso en ti!
Si un minuto me faltares
yo no sé que sería de mi.
¡Ay señó!
lo que e está enamorao:
uno no puede hace na,
como que se olvida de too,
como que camina en el pueto,
como que se gata el sueño,
como que la vida no acasa.
Yo no sé cuando empezó,
lo que importa e que te amo
como no ha pasao nunca.
En el largo yo no pienso,
pa eso no hay ocasión,
solo quiero que tú sepa
que eto no acabará,
que e tan grande como un sueño
y que todo e la verdá,
que e realida de sueño
porque e todo felicidá.
¡Cómo te quiero mujé!
Po eso e que tanto pido
que me quiera como yo,
porque si eso no pasara
seguro que voy a morí.
¡Ay mujé!
como te quiero yo!
Junio 14 de 1993
*-*-*-*-*
INDICE
SIENTO angustia por «golpear
el cielo con mis puños».
Quiero sembrar naranjos hacia el
aire
para poder cosechar los frutos hacia abajo.
Quiero edificar la inmensidad del
mar
para atrapar todos los peces que hacen falta
en la mesa imaginaria de los pobres.
¡Que ganas de frenar la muerte
diaria
para hacer interminable la lucha por la vida!
¡Ámame y verás
que en vez de morir
renazco cada tarde!
ESTOY muerto por quererte tanto;
pero esta muerte que no acaba,
me da vida para amarte:
te tengo
te siento
y te poseo;
porque si por quererte tú vives
yo vivo porque tú me nombras.
Grítame entonces
para poder vivir en cada instante,
porque aunque el tiempo peine canas
de andar este camino viejo,
por tu amor
yo podré vivir eternamente.
22 de septiembre de 1985
INDICE
POR NUESTROS MUERTOS
26 años de esfuerzos desplegados
por el escabroso y prolongado camino
tendido por la necesidad de cambio.
El camino ha sido duro
nos han disparado certeramente,
por todos los costados:
querían -como quieren-
interrumpir nuestra marcha.
¡Tantos éramos!
Muchos han caído
y sin embargo, ahora somos más.
Los que cayeron,
después de la roja primavera,
jamás salieron en las páginas ajenas
porque ellos murieron por la aurora.
Fue como el funeral de las estrellas
sus asesinos lo enterraron hondo;
sin embargo, hoy somos más,
ellos volvieron a la vida
a tranco de la sangre,
subieron por la rabia
a seguir combatiendo a los malvados.
¡Qué inmensidad!
Hoy, con ellos también combatimos,
en todas las trincheras;
los asesinos están aún en sus guaridas.
Morirán los que intentan
eliminarnos la esperanza.
Hoy somos más, a pesar de
nuestros muertos.
La razón es invencible y ganaremos.
Octubre 5 de 1990
INDICE
AMOR INTERMINABLE
Para ella....
nutriente de mi vida
que tiene la dimensión
de su querencia.
El canto de la vida
tiene la dulzura del trino que subyuga,
la ternura de la brisa que acaricia,
la profundidad de la esperanza que agobia
(los sueños,
la enormidad de la verdad que es transparencia),
el atractivo del color
y la fragancia de la primavera.
El canto de la vida,
es la vida misma, abierta,
es tú y yo:
nuestro amor sin tiempo.
Septiembre de 1989
INDICE
NUESTRO MATRIMONIO
En su sueño dormía
yo
y ella dormía en mi sueño;
y mientras los dos dormíamos en un solo sueño
nuestros corazones despiertos
se confundían en besos y caricias.
No hubo contratiempo
el TÚ y el YO de anteayer
ahora era Él...,
un bebé de dos semanas de nacido.
INDICE
CONFESIÓN
A Siria, mi esposa
porque pudo comprimirme
el corazón para quererme.
Tengo el corazón estrecho
para amar
y en él no cabe más
que la única mujer que aprendí a querer.
Sus brazos me cercan
como una cuarentena:
sus besos me nutren con su sabia;
y su sexo, repleto de sol,
me ha dado toda la poesía
que en la vida yo he encontrado.
Octubre de 1975
INDICE
CONFESIÓN...
Era como un hombre viejo
con sus raíces muy metidas en la tierra
(tierra nuestra).
Era como un hombre viejo,
con sus múltiples brazos
levantados hacia el viento
como ramas de esperanza.
Era como un hombre viejo,
combatiente de todos los combates,
con la piel arrugada
de tanto soportar el peso de los años.
Era un viejo ceibo
(el de la historia)
que como el hombre,
creció en dimensiones diferentes:
para el vientre de la tierra
y para el viento.
Era un viejo ceibo
(centinela de la vida)
que como el hombre,
está plantado a la vera
de todos los caminos
en espera de la humedad del alba.
Noviembre de 1980
INDICE
ANDANDO HACIA EL FUTURO
Hoy encontré a un hombre-pueblo
caminando
y me dijo: permítame que siga mi camino
que «la grandeza se descubre caminando».
Y, desde hoy,
he puesto al overol a andar de frente
juntando piedras del camino,
enlazando voces extraviadas,
convocando a gritos a los de abajo,
jubilando el llanto
y reclutando toda la esperanza amanecida.
Amigos de ayer,
hermanos todos,
hoy he vuelto a sonreír como acostumbro
porque la aurora se ha enredado entre nosotros
vengan todos a verla
inaugurando el día de los pobres
aquí, entre la inmensa luz que se avecina.
Aquí,
ahora mismo,
será el encuentro de nosotros.
Vengan todos, hermanos,
a estrenar, después de viejos, la sonrisa
vengan todos, compañeros
a gritar con carcajadas
como quien a sabiendas que es el mayoral
sigue, sarcástico,
al entierro del pasado.
Hoy
tú y yo,
todos nosotros,
hemos llegado.
Hemos amanecido con nuestra propia luz
a pesar de los que nos negaron el sol;
gritando con nuestra propia voz
a pesar de los que nos negaron el sol;
gritando con nuestra propia voz
a pesar de los que nos negaron la palabra;
alegres con nuestra propia sonrisa
a pesar de los que nos negaron carcajadas;
cantando estamos ya;
con todo el entusiasmo liberado
a pesar de los que trocaron nuestra alegría en
llanto.
Vengan todos,
ésta es la fiesta de la luz:
digan lo que quieran,
canten como puedan,
bailen con un pie,
vístanse si quieren
con vuestra propia piel.
Abran todo
las puertas y ventanas
para que el aire venga:
los diques de los ríos
para que los peces salten.
Coman todo lo que quieran
aunque no cueste nada,
aunque sea poco lo que hay
por ser tantos los que estamos.
Ahora sí
nos conocemos,
vamos juntos...
armemos todos nuestros puños,
ensamblemos nuestros gritos,
calcemos nuestros pasos,
firmes,
rotundos,
enérgicos,
incansables.
Somos muchos
somos una legión de hombres corajudos
que vamos desafiantes hacia la vida.
Si ellos se ponen en la vía,
caerán.....
Entrelazados,
ahora somos el futuro.
Juntos caminemos por la vida,
«que hasta el sol que es todo luz
marcha en busca de otra estrella».
INDICE
LA PAZ VERDADERA
Tus ganas de estar quieto
por amor a la paz de los sepulcros
es como la señorona
que hizo del pasado
una almohada placentera.
O que luego de pasearse en plena lluvia,
metió muy adentro de la casa su paraguas
y dejó afuera todo el sol,
olvidándose que la luz
es la que seca la angustia de la noche.
O como el mudo,
nacido en alta alcurnia
que de tanto ser egoísta,
le creció la lengua para adentro
y se cansó pronto de escucharse.
O como el ascensionista,
que subió para abajo
por ponerse a soñar,
¡soñar y soñar!
que la luna enjabonada
se puede coronar
si su pelo es de diamantes.
Sí señor, Ud. debe creerme;
la paz,
esa señora educadita,
robusta,
solidaria,
toda limpia,
dama de buena vecindad,
es hija de la guerra:
la guerra legendaria
de los hijos de la espiga.
Octubre 1990
INDICE
EL NEGRO ENAMORADO
Mujé
Yo ya te er dicho
que etoy embrujao
poque no puedo domí,
poque no puedo hacé ná,
po que solo pienso en ti.
Dime mujé coloradita
¿po qué tú no me queré?
En verdá que me has chimbiao
con tu sonrisa chiquita,
con tu piel sonrojadita,
con tu gana escondidita,
con tu «NO» y como que «SI».
¡Ay mujé
¿po qué te hacé la remilgada
y no soltá tu corazón,
pa que él diga lo que quiere
sin sometelo a represión?
¡Ay mujé!
si yo etoy chimbiao
yo te voi como a entundá,
pa que lo dosito endiablao
hagamos la tierra temblá.
Marzo 1995
INDICE
POR QUÉ NO TE DAS PRISA...?
Me gritas que te espere?
Por qué mejor no te das prisa?
«yo no conozco el arte de la espera»
Es que soy de ahora
y ahora todos llevan prisa
como si la larga angustia de los pobres
hubiera puesto urgencia a la esperanza.
Que el «tiempo no espera a
nadie» dicen todos
y lo siguen desbocados hasta el arribo:
el obrero a su tarjeta de entrada,
el campesino a la plaga que devasta,
el profesor armado con la zeta
asedia diariamente a la ignorancia
y, con punta en la energía,
el estudiante quiere estar primero en la llegada...
(Yo amo mucho a los que corren,
a los que huyen a prisa de manada
para alcanzarlo todo,
a los que golpean con urgencia las
cadenas
para construir la libertad con eslabones,
a los que gritan madrugada
para llegar temprano junto a todos).
(Amo la luz porque no se resigna
a sombra
y a la sombra porque de luz está preñada
y por ser la madre aurora de todo nuevo día)
y colocaré un peso enorme sobre el tiempo
para que arrastre lentamente el calendario de sus horas,
para negar la libertad de todos).
Sí, aquí estaré,
hasta que lleguen todos los que van,
firme,
impertérrito,
incansable,
indeclinable,
y serenamente en actitud de espera,
recogiendo toda la llama de los soles
para sumar calor a nuestra marcha.
Aquí estoy, en el sitio conocido para todos,
con todas mis armas como escudo,
cuidando cada esquina del encuentro.
Yo sé, amada, que tú,
firme y poderosa,
encabezas el andar de los que vienen
trayendo consigo martillos y overoles del obrero,
mudos alfabetos de tantos iletrados,
libros raídos de impagos profesores,
casitas enlodadas de hombres extraviados en suburbios
charoles llenos de angustia
de ambulantes vendedores perseguidos.
Es cierto, amada,
la cuestión es que lleguemos a donde vamos todos
y la prisa nos puede hundir el puente del camino.
Es cierto lo que dices, amada,
el camino se hace largo cuando es grande el equipaje:
pero «de todos modos llegaremos»
con todos nuestros puños enlazados,
sumado nuestros gritos a la rabia del trueno,
limpiando nuestro andar de toda podredumbre,
saliendo a emplazar las tres montañas
e imitando diariamente el «viejo tonto»
Así llegaremos, amada,
tú y yo, todos nosotros;
así conculcaremos el hambre y la sed;
así acabaremos con los asesinos de mi pueblo.
Así iremos juntos para siempre,
hasta rescatar el sol y el aire para todos,
para limpiar las calles de señales,
para unificar colores,
para amar la libertad,
para poder gritar como nos plazca
y reír con carcajada abierta.
Así querida,
sólo así nos amaremos verdaderamente...
Octubre
1977 |